Christian Sanz

Susana Trimarco: millones, subsidios y lavado de dinero

Uno de los que acusó a Trimarco de lavar dinero fue un preso llamado Víctor Alberto Suárez, quien ocupa desde hace más de dos años una celda en el penal de Pinto, Santiago del Estero.

Es así de simple: Susana Trimarco maneja fondos millonarios, con poco control oficial y sin la rendición pertinente. “Es una aspiradora, la mina no para de pedir guita”, dijo hace unos años a este periodista uno de los exfuncionarios que supo manejar los subsidios que el kirchnerismo supo aportar a puntuales ONG.

Jamás lo admite públicamente, pero ante la Justicia Trimarco sí reconoció que cobra dinero permanente de Presidencia de la Nación y del Gobierno de EEUU. Respecto de esto último, la madre de Marita Verón admitió haber cobrado entre 40 y 60 mil dólares regularmente. A fojas 74 del fallo de 2012 se puede leer claramente.

Con relación a los fondos de la Nación, se trata de unos 300 mil pesos por mes desde el año 2007 y, por fuera del circuito oficial, extemporáneos otorgamientos de Aportes del Tesoro Nacional que supieron llegar a la cuenta del Banco Nación que Trimarco tiene en la sucursal Plaza de Mayo. Quien manejaba esa plata, con precisa discrecionalidad, es su abogado defensor, Carlos Garmendia.

A esos dineros deben sumarse los fondos que le aportaron de manera incesante diversas provincias. Uno de ellos generó todo un escándalo en noviembre del año 2013: fue por el aporte de dos millones 400 mil pesos que Córdoba autorizó a pagar a la Fundación “María de los Ángeles”, según la resolución 423-99/2013, norma que, curiosamente, no se publicó en el Boletín Oficial.

Cuando esto salió a la luz, puntuales referentes que luchan contra la trata de personas pusieron el grito en el cielo. Por caso, Alicia Peresutti, de la ONG Vínculos en Red acusó ante El Diario de Villa María: “Las ONG nos preguntamos por qué, si hay un refugio estatal para víctimas, se tiene que bancar a un privado, y con semejante cifra (…) ¿Cuántas mujeres hay, que nadie sabe ni conoce?”.

Y agregó un dato inquietante: “Parece que todo esto responde a medios extorsivos. Después de un discurso violento, (siempre) aparece el dinero”.

Por otro lado, Myriam Lesa, de la Red Antimafias dijo que “el subsidio a la fundación (de Trimarco) es una burla. Nunca se llamó a gente capacitada para preguntar cómo funciona el refugio”.

Asimismo, luego de cuestionar el funcionamiento de la fundación María de los Ángeles en Córdoba, añadió: “El trato no es igualitario; las ONG que no nos relacionamos con la política, la remamos de nuestro bolsillo”.

Para la senadora Nacional por Tucumán, Silvia Elías de Pérez, los fondos que maneja Trimarco son “un ejemplo de cómo han cooptado las organizaciones para transformarlas en centros de militancia partidaria”.

Se trata de la misma legisladora que ha pedido oportunas explicaciones por los 23 millones de pesos que el kirchnerismo le giró a la fundación de Trimarco solo en 2015.

De acuerdo a la información de la cuenta que la fundación posee en el Banco Nación -sucursal Buenos Aires-, Elías de Pérez sospecha que la organización recibió fondos millonarios desde el momento en que Trimarco comenzó a acompañar la campaña para “democratizar la Justicia” y al grupo de fiscales, magistrados y abogados que integran la agrupación “Justicia Legítima”.

Según se desprende de los extractos bancarios, analizados por la senadora, durante los años 2009, 2010 y 2011, la Nación depositó en la cuenta 0005269658 montos que nunca superaron los $ 500.000.

Sin embargo, a partir de 2012, año en que inicia el juicio contra 13 imputados por el secuestro y la promoción de la prostitución de “Marita” Verón, comienza un inesperado incremento.

En 2012 la fundación recibió fondos nacionales por $ 1,2 millón. En 2013, $ 4 millones. En 2014, $ 9,2 millones y en 2015, en el fin de la gestión kirchnerista, recibió $ 23,3 millones. El ejemplo más claro está en el salto a partir de 2012: cuando inicia el apoyo abierto de Trimarco al Gobierno comenzaron a multiplicarse los fondos hasta llegar a $ 23 millones en un año”, expuso la senadora de Cambiemos.

En el desglose mensual de 2015, siempre de acuerdo a la legisladora, la fundación de Trimarco recibió más de $ 8 millones en diciembre. Lo curioso es que, en la última semana del gobierno de Cristina, se depositó casi la totalidad de los fondos de ese mes.

El 4 de diciembre se giraron $ 5,6 millones, y seis días más tarde, el 9 de diciembre —un día antes de la asunción de Mauricio Macri—, se depositaron $ 2,1 millones más.

A eso debe sumarse otro dato: antes de la renovación parlamentaria, el senador kirchnerista Juan Manuel Abal Medina había presentado un proyecto para que la Fundación María de los Ángeles reciba un subsidio anual en carácter permanente, equivalente, en el primer año, a $ 15,5 millones, algo que la oposición al kirchnerismo frenó de cuajo.

Según explicó Elías de Pérez, de la mano del aumento de fondos nacionales, se redujeron los aportes o donaciones de terceros. Los fondos nacionales siempre se depositaron, según la documentación, transferidos desde la Secretaría de Hacienda, dependiente del ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas de la Nación.

A ese respecto, la senadora sostuvo: “Es una muestra cabal del manejo político del kirchnerismo con las organizaciones sociales, en este caso con la Fundación, porque Trimarco es una referente social. Es un ejemplo de cómo han cooptado las organizaciones para transformarlas en centros de militancia partidaria. Al seguir la historia de transferencia de fondos, veremos que mientras se mantiene independiente recibe fondos acordes a las actividades que desarrolla, pero cuando se transforma en una ‘espada’ del kirchnerismo, los montos alcanzan cifras escandalosas”.

El reclamo de la legisladora fue respondido a través de un sugestivo comunicado desde la Fundación María de los Ángeles Verón: “Sí hubo un incremento (en la recepción de fondos desde la Nación), pero se explica en el crecimiento exponencial de demanda de casos y de asistencia a partir de la visibilización nacional que adquirió el delito de trata durante la cobertura del juicio por ‘Marita’, y por ello el aumento de los fondos nacionales que observa la senadora Silvia Elías de Pérez, todos debidamente respaldados con convenios y puntillosas rendiciones de cuenta en Jefatura de Gabinete de la Nación”.

En el mismo documento, la entidad “agradeció” el interés público de la legisladora y la invitaron a conocer cómo trabaja la institución: “La fundación nació en 2007 para tres fines: brindar asistencia integral y gratuita para víctimas de trata de personas y explotación sexual, y a su grupo familiar; luchar contra los tratantes accionando directamente a través de denuncias; y realizar tareas de difusión”.

En medio de acusaciones, señalamientos y pedidos de explicaciones, el que puso el dedo en la llaga es Gustavo Vera, de la fundación Alameda, abocada a rescatar a víctimas de trata. “¿Qué opina del trabajo que realiza Susana Trimarco?”, le fue preguntado desde diario La Gaceta en julio de 2016.

Su respuesta fue inusualmente dura, ya que vinculó a la madre de Marita con el blanqueo de capitales: “Nunca opiné de ella, aunque ella opinó muy mal de mí, eso lo sé. No opino porque cae por su propio peso por la cantidad de dinero que recibió y la cantidad de convenios que firmó, algunos inexplicables. Es lamentable que una persona que en su momento ayudó tanto a instalar públicamente el tema de la trata de personas, termine deformando esta causa y que el día de mañana nos tengamos que enterar de que fue instrumento de lavado de dinero de muchos funcionarios. Duele mucho, pero la verdad es la que estamos viendo. Se está lavando dinero a través de esta señora y no solamente del gobierno propio, sino del norteamericano. Ella me ataca porque sabe que yo sé y que no me vendo, lucho por la causa”.

Por si fuera poco, Vera insistió: “Me da pena este vínculo estrecho que ha establecido con el Estado. Nosotros vamos provincia por provincia arrancando decretos o leyes para ayudar a las víctimas, y por detrás aparece Trimarco firmando convenios; así no resolvemos el problema. Nosotros no hacemos denuncia para quedarnos con plata ni para quedarnos con propiedades, sino para instalar políticas públicas y para combatir a las mafias, para no ser cómplices de ellas”.

Otro que acusó a Trimarco de lavar dinero fue un preso llamado Víctor Alberto Suárez, quien ocupa desde hace más de dos años una celda en el penal de Pinto, Santiago del Estero.

El hombre sorprendió a propios y ajenos cuando concretó una denuncia en contra de la madre de Marita Verón.

El planteo lo realizó ante la Justicia Federal santiagueña después de haber movido cielo y tierra para ser escuchado.

Entre otras cosas, realizó una huelga de hambre y hasta aseguró haberle enviado una carta al expresidente Mauricio Macri. “Todo esto es una mentira. Un invento de una señora que tuvo apoyo político. Por eso un abogado (sería el defensor oficial) estará en la cuestión técnica, porque la defensa material la ejerceré yo”, comentó.

En la denuncia que realizó, contó que un hombre le reveló: “El gobierno de Cristina Fernández le entregó $ 29 millones a Trimarco, de los cuales $ 15 millones fueron entregados para llevar adelante esta causa, y otros $10 millones se destinaron a una agrupación política para solventar manifestaciones y marchas contra el gobierno de Macri”.

Y prosiguió ante las autoridades judiciales: “Esta Fundación -María de los Ángeles- se dedicó todo el tiempo al lavado de dinero de funcionarios públicos, así también a las operaciones de retorno, el cual era el modus operandi de la corrupción kirchnerista”.

En Tucumán, provincia de la que es oriunda Trimarco, tampoco escasean los señalamientos. Desde hace unos años, el diputado del FR Ricardo Bussi viene pidiendo explicaciones por $ 1,5 millón que le fueron otorgados a la organización liderada por la madre de Marita Verón en 2013. Al mismo tiempo, al legislador le gusta recordar que la misma fundación ya recibió cinco millonarios subsidios provinciales.

La primera reacción de Trimarco ante el pedido de explicaciones fue la menos esperada: “Que Bussi se calle el pico”, dijo. Eso sí, nunca dio explicación alguna sobre el dinero recibido.

Ello llevó a que un grupo de legisladores de Cambiemos en Tucumán —y a nivel nacional—presentara en marzo de 2016 sendos pedidos de informes sobre el destino de las millonarias transferencias de fondos que recibió la Fundación que preside.

La señora Trimarco goza de un importante nivel de vida y habría recibido para su fundación decenas de millones de pesos tanto de parte de la ex presidenta Cristina Kirchner, como del gobierno de José Alperovich y Juan Manzur”, informó a este cronista una fuente que conoce en detalle la trama.

En ese marco, los legisladores quieren que se analice el destino de esos recursos, y que se supervisen rigurosamente los números, balances, cuentas bancarias, etc. de la fundación de Trimarco, que se hizo acreedora a múltiples beneficios del Estado.

Según explica el portal tucumano Contexto, también se buscó revisar el contrato ordenado entonces por Cristina Kirchner, por el cual se le entregaron a la fundación de Trimarco cuatro hectáreas de un valioso terreno perteneciente al Ejército en San Miguel de Tucumán.

“Esta es una decisión de Presidencia de la Nación. Porque Susana no trabaja solo para ella, trabaja para todos”, explicó entonces Martín Reibel, vicepresidente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado al ceder el terreno (Continuará).

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