Tras salvaje asalto en Godoy Cruz, Alejandro Gullé reclama a jueces por “penas más duras”

En la mira del debate sobre la inseguridad, el procurador de la Corte, Alejandro Gullé, alzó su voz tras la detención del autor del brutal asalto a un quiosco en Godoy Cruz. Con la imagen de la indefensa empleada golpeada aún fresca en la memoria, el Procurador apuntó directamente a la necesidad de endurecer las …

En la mira del debate sobre la inseguridad, el procurador de la Corte, Alejandro Gullé, alzó su voz tras la detención del autor del brutal asalto a un quiosco en Godoy Cruz.

Con la imagen de la indefensa empleada golpeada aún fresca en la memoria, el Procurador apuntó directamente a la necesidad de endurecer las penas para delincuentes, especialmente aquellos con un historial abultado.

“La seguridad no la hace solo la Policía, sino que el Ministerio Público Fiscal contribuye de una manera muy fuerte y los jueces también. Cada uno tiene que cumplir su rol adecuadamente”, sentenció Gullé en diálogo con Radio Nihuil.

Sin ánimos de crítica directa, el jefe de los fiscales fue contundente: “Los jueces, al momento de dar una condena, y los fiscales, al momento de pedirla, tienen que ser suficientemente fuertes y firmes para que sirva, no solo para reinsertarlo socialmente sino que tenga un efecto sancionatorio”.

Gullé desmitificó la visión de la cárcel como un mero centro de reinserción: “La cárcel no es solo para resocializar a las personas porque esto es una quimera. La pena tiene también un fin retributivo que es sancionatorio por haber efectuado una conducta dañina, antisocial y repudiable por parte de toda la sociedad”.

El prontuario del delincuente que anticipó la violencia

El detenido por el ataque al quiosco, Carlos Javier Estrada Marfiliu, de 38 años, era un nombre conocido por la Justicia. “Es una persona que tiene un frondoso prontuario y tiene tres condenas. Estaba con libertad, pero con pedido de captura en dos causas. Más temprano que tarde iba a caer detenido, pero lamentablemente todos vimos cómo golpeó salvajemente a la chica del quiosco”, lamentó Gullé.

Los pedidos de captura que pesaban sobre Estrada Marfiliu eran por dos robos agravados con el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no se pudo comprobar. “Cumplió condenas por evasión y varios robos agravados, pero salía y volvía a delinquir”, detalló el Procurador, visiblemente preocupado.

Para Gullé, casos como este evidencian la urgencia de revisar las penas impuestas: “Cuando las penas que se imponen no son lo suficientemente fuertes pasa esto. El hombre con estos antecedentes me parece que no debió ser condenado a penas mínimas o casi mínimas, porque su prontuario habla por sí mismo de la proclividad que tiene para continuar delinquiendo y que no se reinsertó socialmente”.

Alejandro Gullé llamó a la acción a fiscales y jueces

El jefe de los fiscales insistió en que cada actor del sistema judicial debe asumir su responsabilidad y dejar de lado la idea de que las penas mínimas son suficientes para quienes demuestran una clara tendencia a la reincidencia. “Debemos asumir esta situación y cumplir nuestros roles”.

“Al momento de dictar una sentencia hay que pensar muchas cosas. Lo mismo les digo a los fiscales, que no vayan por la mínima, que el juez ponga lo que considera, pero ellos deben pedir la sanción que creen que corresponda”, remarcó Gullé.

Tras salvaje asalto en Godoy Cruz, Alejandro Gullé reclama a jueces por “penas más duras”
Carlos Javier Estrada, de 38 años, cuenta con más de 20 antecedentes por robos y otros delitos

Diferenció que en delitos menores y primarios sí puede haber espacio para penas que busquen la reinserción, “pero en delitos que son graves, que hay armas, que son reincidentes, claramente no se puede ir a los mínimos”.

Finalmente, Gullé apeló a la empatía y a la representación de los intereses de la sociedad: “Las personas que son benevolentes al poner una pena cambian su pensamiento cuando les ocurre a ellos o a un familiar. Creo que no es necesario llegar a esos extremos de sentir en carne propia el dolor de lo ocurrido para llegar a cambiar un pensamiento. Creo que es necesario cambiar o ahondar en las necesidades de la sociedad. No hacemos más que representar los intereses de la sociedad, por lo menos los fiscales”.

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