La caja negra del mendocino Facundo Leal: qué busca la Justicia en sus dispositivos electrónicos
Leal se jactaba de ser meticuloso en su hábito de cambiar el teléfono cada trimestre. Todo será objeto de análisis pericial cuando -si lo logran- los peritos consigan quebrar las barreras de seguridad de sus dispositivos.
Si los investigadores logran finalmente desbloquear el teléfono de Facundo Leal, probablemente se encontrarán con mucho más que simples conversaciones o fotografías. Entre los datos que intentarán recuperar hay una incógnita que hoy desvela a la Justicia: determinar si el arsenal tecnológico secuestrado en su domicilio fue utilizado para realizar tareas de espionaje ilegal.
La causa que involucra al ex titular de Arsat no gira únicamente alrededor de los más de dos millones de dólares encontrados durante los allanamientos. También incluye drogas halladas en su vivienda y una investigación previa vinculada al supuesto pago de coimas que dio origen al operativo.
Por ahora, los peritos siguen chocando contra una barrera importante: no pueden acceder a los dispositivos. Según publica diario La Nación, Leal se negó a entregar las claves de acceso y los especialistas trabajan para vulnerar los sistemas de seguridad. Incluso si logran ingresar, existe la posibilidad de que encuentren información limitada. Según diversas fuentes, el ex funcionario tenía la costumbre de cambiar de teléfono cada pocos meses, precisamente para evitar dejar rastros durante demasiado tiempo.
Un arsenal tecnológico bajo sospecha
Entre los elementos secuestrados apareció una importante cantidad de equipos de vigilancia y seguimiento. Algunos de ellos, según especialistas consultados, son tecnología de primer nivel, mientras que otros pueden conseguirse relativamente fácil en el mercado.
La sospecha de los investigadores es que esos dispositivos podrían haber servido para recopilar información sensible sobre terceros. Lo que todavía no está claro es con qué objetivo.
Ahora la Justicia deberá analizar el origen de cada aparato, cómo funcionaban y, sobre todo, si fueron efectivamente utilizados.
La teoría que conecta valijas, dólares y espionaje
En los últimos días comenzó a circular en ámbitos políticos una hipótesis que busca unir varias piezas de este rompecabezas.
Por un lado, está la valija con 1,7 millones de dólares encontrada en Mendoza. Por otro, otra valija cargada con equipos de inteligencia. Algunos especulan con que ambos elementos podrían tener algún vínculo con el polémico ingreso al país de equipaje sin controles que protagonizó un vuelo privado llegado a Aeroparque durante febrero del año pasado.
Aquel avión pertenecía al empresario Leonardo Scatturice y sus pasajeros habrían atravesado un procedimiento excepcional que evitó las revisiones habituales. La investigación judicial determinó que las valijas no fueron inspeccionadas por las autoridades.
Las cámaras de seguridad registraron todo el recorrido del equipaje desde que bajó del avión hasta que abandonó el aeropuerto. También mostraron un momento clave: una llamada realizada por Laura Belén Arrieta, colaboradora cercana de Scatturice, que habría facilitado el ingreso sin controles. Sin embargo, la identidad de la persona que recibió esa comunicación todavía sigue siendo un misterio.
Un informe que habría anticipado la presencia de equipos de inteligencia
Mucho antes de que Leal quedara en el centro de la escena, ya circulaba una versión inquietante dentro de organismos oficiales.
Según esa información, un área del Ministerio de Seguridad habría elaborado un reporte alertando sobre la presencia de dispositivos de espionaje dentro del equipaje llegado en aquel vuelo privado. La historia nunca terminó de confirmarse públicamente, pero quienes la conocen aseguran que el funcionario que confeccionó ese informe terminó perdiendo su cargo.
Curiosamente, apenas cuatro meses después de aquel episodio, Javier Milei designó a Leal al frente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna).
Los dólares que generan más preguntas que respuestas
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue la forma en que estaba guardado el dinero encontrado en Mendoza.
Los 1,7 millones de dólares aparecieron agrupados en una sola valija, organizados en paquetes perfectamente sellados. Los billetes estaban divididos en fajos de 10.000 dólares y agrupados en bloques de 100.000.
Fuentes especializadas que analizaron las imágenes señalaron que las bandas utilizadas para envolver los billetes serían las mismas que emplea la Reserva Federal de Estados Unidos.
Ese detalle abre varios interrogantes. Resulta extremadamente inusual que semejante cantidad de efectivo llegue a manos de un particular bajo ese formato. Más aún cuando ese dinero no figuraba en ninguna declaración patrimonial del ex funcionario.
Por eso los investigadores intentan reconstruir el recorrido de esos fondos y determinar si pudieron haber salido del sistema financiero formal o si tienen otro origen.
La relación con Leonardo Scatturice
Leal y Scatturice se conocen desde hace varios años, mucho antes de la llegada de La Libertad Avanza al poder y antes del fuerte crecimiento empresarial que convirtió al empresario en una figura influyente dentro del sector aeronáutico.
Durante el paso de Leal por Arsat habrían mantenido reuniones frecuentes y compartido intereses comunes en distintos ámbitos del Estado.
Fuentes políticas sostienen que la relación era lo suficientemente cercana como para que Scatturice incluso le acercara oportunidades de inversión en Estados Unidos y actuara como una especie de consejero informal en cuestiones de negocios.
La pista israelí
Otra versión que manejan fuentes del ámbito político señala que parte de la tecnología hallada en poder de Leal habría sido adquirida a través de una empresa israelí especializada en seguridad privada, vigilancia y monitoreo.
Según La Nación, la compañía habría suministrado algunos de los equipos más sofisticados encontrados durante los allanamientos, incluido un inhibidor de señales. También se encargaría periódicamente de revisar instalaciones para detectar posibles micrófonos o cámaras ocultas.
Lo que viene
Toda la tecnología secuestrada será sometida a peritajes especializados por parte de áreas técnicas del Ministerio Público Fiscal.
Los investigadores buscarán determinar de dónde provienen los dispositivos, si fueron utilizados y qué tipo de información podrían contener.
Sin embargo, la mayor expectativa está puesta en el teléfono celular de Leal. Según distintas fuentes, allí funcionaría una aplicación de seguridad extremadamente sofisticada, capaz de borrar automáticamente toda la información almacenada si detecta un intento de acceso no autorizado.
Las próximas semanas serán clave. Si los peritos logran superar las barreras de seguridad, podrían aparecer respuestas a muchas de las preguntas que hoy rodean uno de los casos más explosivos que sacuden a la política y la Justicia argentina.


