Acerca de las falsas denuncias en Mendoza, la perversidad Judicial y la “gesta” del ministro Cúneo Libarona

“Una denuncia de género falsa destruye la vida de una persona. Se creó una concepción hipócrita de que la mujer no miente, ‘hermana tenés que denunciar y te vamos a acompañar’ y eso no es siempre así”. La frase fue pronunciada hace unos días por el ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, …

Christian Sanz

Una denuncia de género falsa destruye la vida de una persona. Se creó una concepción hipócrita de que la mujer no miente, ‘hermana tenés que denunciar y te vamos a acompañar’ y eso no es siempre así”.

La frase fue pronunciada hace unos días por el ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, en el marco de una exposición en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado. Allí defendió un proyecto de ley que impulsa la senadora Carolina Losada para castigar las denuncias falsas por violencia de género.

“La falsa denuncia no solo daña a la víctima de esa denuncia mentirosa, sino que vulnera todo el sistema en general y la credibilidad de las instituciones y, en concreto, está en el título vinculado a la administración pública, concretamente la administración de justicia”, añadió el funcionario.

No casualmente, puso como ejemplo el de los rugbiers franceses que estuvieron detenidos por una denuncia de abuso sexual en Mendoza. “Estas denuncias matan, y nosotros lo que queremos es proteger a todas las víctimas de violencia sin usos políticos por justicia y el sistema que está actualmente no funciona”, dijo al respecto.

Lo curioso del caso es que no se trata de un fenómeno nuevo ni novedoso. Por caso, quien escribe estas líneas viene alertando al respecto desde hace más de dos décadas. Sobre la base de hechos específicos que finalmente destrozaron la vida de hombres y mujeres. La mayoría ocurridos en Buenos Aires.

A nivel provincial, los casos también se acumulan. Bien lo sabe Graciela Madaf, titular de la Asociación Verdad y Justicia, que viene alertando sobre las falsas denuncias desde hace años y años. A pulmón, porque nadie la financia. Ni tampoco a las personas que la acompañan.

Uno de los casos sobre los cuales trabaja hoy en día refiere a un boxeador, Fabián “Zurdo” Leiva, acusado falsamente de haber abusado de una mujer hace una década. Los peritajes de rigor revelan la verdad. Sólo basta ver el expediente de marras.

Hoy en día se encuentra en su casa, pero hasta hace unas horas se encontraba preso en el penal de San Felipe, donde aprovechó para enseñarles a boxear a algunos de sus compañeros de reclusión (ver al pie).

Su caso es anecdótico. Finalmente la verdad siempre triunfa y, para él, lo ocurrido será sólo un mal recuerdo. El problema es que el sistema perverso prevalece, gracias a una legislación atrasada y funcionarios judiciales que terminan siendo cómplices de la mentira.

Podría decirse que es un gran negocio, que se financia con fondos del Estado. Pero es más que ello, porque esos tipos que hacen lo que hacen, disfrutan haciéndolo. Ergo, lo que subyace en el fondo es la más pura perversidad.

Como dijo alguna vez Edgar Rice Burroughs, “es característico de los débiles y de los criminales atribuir a los demás las desgracias resultantes de su propia perversidad”.

Acerca de las falsas denuncias en Mendoza, la perversidad Judicial y la “gesta” del ministro Cúneo Libarona
Diario Mendoza Today
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