Mendoza recibió más de 51 mil turistas y generó un impacto económico superior a los $10.400 millones
Fue un fin de semana largo de muy bajo movimiento, con casi 1 millón de turistas recorriendo el país. Entre los más convocantes estuvieron los eventos deportivos y los destinos de naturaleza y nieve.
El sexto fin de semana largo del año dejó un balance moderado para la actividad turística en Argentina. Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), cerca de 993.683 personas viajaron por el país, generando un impacto económico directo de $216.649 millones.
Se trató del feriado con menor movimiento turístico de 2026, una situación que, de acuerdo con la entidad empresaria, estuvo influenciada por el inicio del Mundial de Fútbol 2026, que captó buena parte de la atención del público.
En este contexto, Mendoza logró sostener niveles de actividad importantes y se consolidó entre los destinos más elegidos del país. La provincia registró una ocupación hotelera promedio del 53%, recibió a 51.581 turistas y alcanzó un impacto económico cercano a los $10.451 millones.
La estadía promedio fue de 2,5 días y el flujo de visitantes se distribuyó entre los principales corredores turísticos mendocinos, con un marcado protagonismo del Gran Mendoza, que concentró casi 29.500 visitantes durante el fin de semana.
Entre los destinos con mejores niveles de ocupación se destacaron Potrerillos, con un 70%; la Ruta 82 y Cacheuta, con un 65%; Uspallata, con un 63%; y las villas turísticas de San Rafael, que también alcanzaron un 63%.
La combinación de propuestas vinculadas a la naturaleza, la montaña, la gastronomía y el turismo aventura fue clave para atraer visitantes, en un escenario marcado por la cautela en el gasto y una menor movilidad a nivel nacional.
El Valle de Uco también registró una intensa actividad turística, especialmente en los departamentos de Tunuyán, Tupungato y San Carlos. Los circuitos vitivinícolas volvieron a posicionarse entre los principales atractivos, impulsados por el creciente interés por el turismo enológico, las visitas a bodegas y la gastronomía regional.
Por su parte, San Rafael y Malargüe mantuvieron un movimiento sostenido gracias a las propuestas de turismo de naturaleza, los circuitos de montaña y las experiencias al aire libre que caracterizan al sur provincial.
A pesar de haber sido el fin de semana largo menos concurrido del año, los números reflejan que Mendoza continúa siendo uno de los destinos turísticos más competitivos del país, apoyada en una oferta diversificada que combina paisajes cordilleranos, experiencias enológicas y actividades de aventura.


