Las calificadoras de riesgo respaldaron el rumbo financiero de Mendoza tras el repunte del país
S&P y Moody's destacaron la disciplina fiscal y la diversificación económica de la provincia, aunque advirtieron por el impacto de la deuda en dólares.
La mejora de la calificación soberana de Argentina por parte de S&P Global Ratings, que elevó la nota del país de CCC+ a B-, generó un impacto positivo inmediato en los mercados financieros internacionales. Esta actualización técnica conllevó una marcada suba en las cotizaciones de los bonos soberanos y provocó una fuerte caída del riesgo país, el cual se ubicó en su nivel más bajo desde 2018.
En este nuevo contexto macroeconómico, Mendoza también formó parte de los informes de la calificadora, que en su última evaluación mantuvo a la provincia con una nota de B- y perspectiva estable, en línea con la actual calificación nacional.
A nivel estrictamente provincial, la tendencia a la estabilidad institucional también fue ratificada por la agencia Moody's, que sostuvo la calificación de Mendoza en una nota de A-. El informe de esta entidad internacional destacó de manera expresa la sostenida disciplina fiscal de las cuentas públicas cuyanas, las fortalezas de su economía diversificada y la destacada capacidad de la administración local para generar recursos financieros propios. De esta manera, el distrito consolidó una posición de solidez relativa frente a otras jurisdicciones del territorio nacional.
Sin embargo, los analistas de la agencia crediticia advirtieron que el principal punto de atención y monitoreo para la gestión de Cornejo sigue siendo el nivel de endeudamiento en dólares que posee la provincia. Esta composición de los pasivos públicos expone a las finanzas mendocinas a la persistente volatilidad del tipo de cambio oficial y a eventuales tensiones macroeconómicas provenientes del escenario nacional.
Asimismo, Moody's señaló que, aunque durante el período 2025 se observó un leve deterioro de las variables fiscales, las proyecciones técnicas para el corriente año 2026 apuntan a una normalización gradual de las cuentas del Estado, manteniendo márgenes operativos aún sólidos.
En conclusión, tanto S&P como Moody's coincidieron en trazar una visión de estabilidad financiera y previsibilidad para Mendoza en el mediano plazo. De este modo, la provincia se acopló a la mejora del clima de negocios del país, mientras busca blindar sus cuentas de los vaivenes cambiarios.


