¿Inclusión o discurso? La denuncia que abrió el debate en Tunuyán
Belén se preparó meses para una carrera de MTB en Tunuyán. La organización no la dejó participar. Su familia respondió con un gesto que conmovió a todos.
Hace pocas semanas recibí en mi correo (belinaconvos@mendozatoday.com.ar) una denuncia que invita a reflexionar sobre la verdadera inclusión en el deporte.La historia tiene como protagonista a Amabilia Belén Ampuero, una joven con síndrome de Down que, según denunciaron sus familiares y amigos, no pudo participar en una competencia de mountain bike rural para la que se había preparado durante meses.La situación generó tristeza e indignación entre quienes la acompañan día a día. A través de las redes sociales, compartieron un emotivo mensaje en el que expresaron el dolor que sintieron al enterarse de que Belén no podría competir en la carrera que tanto había esperado.
"Sé que no puedo protegerte de todos los momentos difíciles de la vida, pero puedo prometerte que siempre me tendrás, acompañándote en lo bueno y en lo malo.Ella es Belén Ampuero, mi hermana, mi 'chuni'. Hoy queríamos compartir algo que nos dejó pensando mucho.Se preparó con esfuerzo, dedicación y muchísimas ganas para participar en una carrera de MTB rural. Entrenó, soñó como cualquiera y estaba lista para largar.Lamentablemente, la organización del Rural Bike Tunuyán decidió no permitirle participar.Por eso, junto a nuestro grupo de ciclismo, amigos y familia, decidimos hacer nuestra propia carrera paralela.
Porque creemos que el deporte debe incluir, acompañar y abrir puertas, no cerrarlas.Hoy demostramos que todo es posible para quien tenga ganas de intentarlo. Las barreras muchas veces no están en las personas, sino en la mirada de los demás.Seguimos pedaleando por más inclusión, más respeto y más oportunidades para todos. Hoy no ganó una medalla. Hoy ganó la inclusión, el compañerismo y las ganas de demostrar que sí se puede".El mensaje rápidamente generó repercusión y volvió a poner sobre la mesa una pregunta que suele aparecer cada vez que se conoce una situación similar: ¿qué tan inclusivo es realmente el deporte?Durante años se ha hablado de inclusión, diversidad e igualdad de oportunidades. Sin embargo, muchas familias sostienen que todavía existen obstáculos que dificultan la participación plena de las personas con discapacidad en distintos ámbitos, incluido el deportivo.Más allá de las explicaciones que puedan existir en cada caso, lo ocurrido con Belén abrió un debate necesario.
Un debate necesario: ¿qué tan inclusivo es realmente el deporte?
Porque la inclusión no debería quedar reducida a discursos institucionales o campañas de concientización; también debe reflejarse en acciones concretas que permitan que todas las personas puedan desarrollar sus capacidades y perseguir sus sueños.Lo positivo es que cada vez son más quienes se animan a visibilizar situaciones que consideran injustas. Familias, amigos y organizaciones utilizan las redes sociales para denunciar hechos que antes quedaban en silencio y para reclamar espacios más accesibles e inclusivos.La historia de Belén no habla solamente de una carrera de ciclismo. Habla de la importancia de construir una sociedad donde nadie quede al margen por ser diferente y donde el deporte vuelva a ser lo que siempre debería haber sido: un espacio de encuentro, superación y oportunidades para todos.


