Las cámaras captaron a dos mujeres con valijas en el departamento de Facundo Leal horas antes del allanamiento
Las cámaras captaron su ingreso con valijas vacías y su salida cargadas. Una de las bolsas sigue sin aparecer. La Justicia ordenó nuevas diligencias para reconstruir el circuito del equipaje.
Las cámaras de seguridad lo registraron todo. Entre dos y tres horas antes de que la Policía Federal irrumpiera en el departamento que Facundo Leal posee en Mendoza, dos mujeres ingresaron al inmueble con valijas tipo carry on y lo abandonaron con el equipaje cargado. Una de esas bolsas todavía no fue encontrada.
Según reconstruyeron fuentes con acceso al expediente, una de las mujeres es hija del exfuncionario. La otra, identificada como Julieta, sería su novia. Permanecieron aproximadamente una hora en el interior del departamento. Cuando salieron, llevaban dos valijas de mano.
Cuando los efectivos finalmente ingresaron a la propiedad, hallaron los US$1,7 millones distribuidos en una valija grande -organizados en paquetes de US$10.000 y bloques termosellados de US$100.000- pero no encontraron drogas ni equipamiento de inteligencia, elementos que sí estaban presentes en el departamento porteño de Leal.
La existencia de esa dirección mendocina no figuraba en la orden judicial original: fue identificada durante los procedimientos que ya estaban en marcha en Buenos Aires. Recién entonces los investigadores revisaron las imágenes del circuito de seguridad del edificio y advirtieron los movimientos previos.
Una cadena de irregularidades desde el arranque
La cronología de los allanamientos está marcada por una serie de contingencias que los investigadores no descartan analizar en profundidad.
El operativo en la Ciudad de Buenos Aires, donde se secuestró la mayor parte de la droga, arrancó con demora: un inconveniente administrativo en la identificación del domicilio de Leal provocó que el primer procedimiento recayera sobre otro imputado en la causa, Gerardo Boschin, ex presidente de Trenes Argentinos.
Finalizado ese allanamiento, Boschin se trasladó junto al abogado de Arsat hasta el domicilio de Leal. En ese contexto también apareció el letrado Marcelo Rocchetti, quien hasta entonces actuaba como defensor de Boschin en el expediente por presuntas coimas. Su presencia en el lugar no está explicada: la investigación aún no estableció quién lo convocó ni cómo llegó con tanta rapidez.
Fue en ese intervalo -mientras ese movimiento se concentraba alrededor del departamento porteño de Leal- cuando las cámaras de Mendoza registraron el ingreso y la salida de las dos mujeres.
Rastrillos incompletos sobre el allamiento a Facundo Leal
A partir de las imágenes, la Justicia ordenó una serie de medidas para localizar a las mujeres y recuperar el equipaje.
Los investigadores realizaron allanamientos en un country y en un barrio cerrado donde presumían que podían estar. También inspeccionaron otra propiedad vinculada a Leal que se encontraba alquilada.
Los resultados fueron parciales. Una de las valijas apareció: contenía únicamente ropa. La otra continúa desaparecida.
El cuadro general de los secuestros
La causa ya había generado impacto antes de que salieran a la luz los movimientos previos al allanamiento mendocino. En el departamento de Palermo, los efectivos incautaron más de US$670.000 en efectivo junto a 128 gramos de ketamina, 164 gramos de MDMA en cristal, 72 pastillas de la misma sustancia y 14 gramos de cocaína. También fueron secuestrados teléfonos celulares, computadoras y documentación que la Justicia analiza.
En total, el dinero hallado en ambos procedimientos supera los US$2,3 millones.
Con una valija todavía sin aparecer y movimientos documentados pocas horas antes del operativo, los investigadores buscan establecer si existió una maniobra deliberada para retirar elementos de interés judicial antes de la llegada de los efectivos. La respuesta, por ahora, depende de lo que digan las mujeres y de lo que contenía esa bolsa que nadie ha podido encontrar.
La hipótesis que inquieta: el departamento de Palermo como "cueva" de inteligencia
La causa tiene una dimensión que excede el dinero y las valijas. En su columna de este jueves en La Nación, el periodista Carlos Pagni apuntó que el departamento de Palermo de Leal presentaba todas las características de haber operado como una "cueva" de inteligencia, en especial por la naturaleza de los dispositivos electrónicos hallados y el volumen del efectivo secuestrado.
Esos elementos alimentan preguntas que circulan entre quienes siguen de cerca el expediente. Una de las centrales: ¿mantenía Leal una subordinación informal con el área de Contrainteligencia de la SIDE? ¿Los aparatos incautados integraban el equipaje de Laura Belén Arrieta, empleada de varias empresas vinculadas al empresario Scatturice, que llegó como única pasajera de un vuelo que nunca fue inspeccionado por la Aduana?
Según reconstruyó Pagni, esa omisión no fue casual. El vuelo se realizó en un avión del empresario -radicado en Miami- y la inspección se habría evitado gracias a una orden informal que una agente aduanera recibió a través del teléfono de Arrieta.
El juez Pablo Yadarola lleva meses intentando identificar desde qué celular se realizó esa comunicación sin lograrlo. Ahora, el teléfono de Leal podría ser la pieza que falta: si el exfuncionario intervino en esa cadena, el registro de llamadas lo probaría.
El problema es que Leal se negó a entregar la clave de acceso a su dispositivo.
Esa negativa es, por estas horas, un alivio para más de un nombre poderoso. Aunque, como señaló Pagni, bloquear un teléfono es más sencillo que bloquear una lengua: a la presión del proceso judicial, Leal suma la de la abstinencia de las sustancias que acumulaba en su departamento.
Una combinación que sus entorno observa con nerviosismo y que los investigadores, con atención.


