LLA va por la Ciudad de Buenos Aires: los puntos principales de la estrategia
Bajo la conducción de la secretaria General de presidencia Karina Milei como máxima autoridad partidaria, el oficialismo nacional busca penetrar en terreno porteño en medio de la confrontación ideológica con la gestión del actual alcalde Jorge Macri.
Por estas horas, los máximos referentes porteños de La Libertad Avanza ejecutan una estrategia de despliegue territorial en la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo ya definido de desplazar al PRO de la Jefatura de Gobierno en las elecciones de 2027.
Bajo la conducción de la secretaria General de presidencia Karina Milei como máxima autoridad partidaria, el oficialismo nacional busca penetrar en terreno porteño en medio de la confrontación ideológica con la gestión del actual alcalde Jorge Macri.
En tal contexto, el hecho de haber alcanzado la personería juridica en el distrito bajo la conducción de la presidenta de la bancada libertaria en la Legislatura porteña, Pilar Ramirez, exhibe la intención de eliminar la posibilidad de una alianza entre el partido violeta y el PRO con el fin de correr la discusión por la gobernabilidad de la Capital Federal más hacia la derecha.
Esto se da en el marco de una elección de medio término, que tuvo lugar en mayo del año pasado, en el que La Libertad Avanza, de la mano del hoy jefe de Gabinete Manuel Adorni, se consagró victoriosa y forjó el impulso político necesario para disputar el centro de la gestión en CABA.
Parte de la estrategia territorial del partido liderado por el presidente Javier Milei refiere al desarrollo de encuentros vecinales, como el que tendrá lugar este viernes de la mano del diputado nacional Alberto "Bertie" Benegas Lynch, en las 15 comunas que conforman el territorio porteño.
Ello, en parte, evidencia un método de organización en el cual los altos referentes libertarios buscan mostrarse cerca de los propios vecinos, aunque con la característica de desarrollar la forma de controlar el alcance hacia aquellos que adhieren a la ideología del Gobierno libertario.
Por otra parte, en el ámbito legislativo, Pilar Ramírez impulsa proyectos de fuerte impronta desreguladora destinados a forzar una reforma estructural profunda en la Legislatura porteña.
Estas iniciativas proponen, entre otras cuestiones, la eliminación de tasas, la supresión de registros y la derogación de trabas regulatorias para actividades comerciales, un programa alineado con la agenda económica del Gobierno Nacional que busca contrastar con las políticas aplicadas por los últimos gobiernos al frente de la Ciudad de Buenos Aires.
Estas proyecciones hacia la Jefatura de Gobierno de cara al 2027 contemplan la instalación de figuras de alta exposición pública provenientes del gabinete y el Congreso Nacional con el fin de darle un alcance más amplio a las propuestas y las discusiones que se vendrán de ahora en adelante.
Es allí donde entre en juego la competitividad de liderazgos, donde desde LLA se busca absorber a parte del electorado amarillo, corriendo al PRO más hacia la izquierda y mostrandose el partido violeta como el único capaz de producir el cambio que, se supone, la Ciudad necesita.
En otras palabras, desde la estructura partidaria de LLA en CABA buscan instalar la idea de que el cambio prometido por el PRO quedó estancado y que hoy es necesario, luego de cinco gestiones, un cambio de color político para darle impulso a las reformas necesarias.

