Un testimonio determinante complicó la situación del empresario mendocino en la megacausa por estafas

El exsocio de las firmas investigadas declaró ante la Unidad Fiscal de Delitos Económicos y señaló a Iván Yoma como el único responsable del colapso financiero de 1.200 millones de pesos.

La investigación judicial por una presunta estafa que superó los 1.200 millones de pesos en la provincia de Mendoza sumó en las últimas horas un testimonio considerado determinante por los pesquisas, el cual podría modificar de manera sustancial el rumbo de la causa penal. 

Pablo Daniel Falco Cáceres, exempleado y exsocio formal de una de las firmas vinculadas al entramado bajo la lupa, se presentó de forma espontánea ante la Unidad Fiscal de Delitos Económicos y Delitos Informáticos para prestar declaración formal sobre el funcionamiento de las maniobras.

En una extensa exposición ante las autoridades judiciales, que contradijo abiertamente la estrategia de defensa sostenida hasta el momento, Falco Cáceres apuntó de manera directa contra el conocido empresario mendocino Iván Yoma. Según el relato aportado por el testigo, el acusado fue el único y exclusivo responsable del diseño original, la conducción operativa y el posterior colapso generalizado de la millonaria operatoria financiera que dejó a decenas de ahorristas damnificados en el territorio provincial.

Hasta antes de este comparendo, la estrategia de Yoma se había centrado en intentar desligarse por completo de las maniobras delictivas, al sostener ante la Justicia que los damnificados ingresaron al esquema de inversión a través de las gestiones personales de Falco. Sin embargo, el declarante negó de forma rotunda esa versión y aseguró que su rol institucional dentro de las oficinas se limitaba estrictamente a tareas de carácter informativo, administrativo y de atención básica a los potenciales inversores que se acercaban.

De acuerdo con el testimonio incorporado formalmente al expediente, todas las decisiones institucionales relevantes eran adoptadas de forma exclusiva por el empresario imputado. Falco detalló que Yoma controlaba el destino final de los fondos recaudados, la definición estricta de las políticas comerciales y el manejo absoluto de la red de sociedades involucradas, la cual incluyó firmas de pantalla como Asesoría Legal, Facilgestiono y Constructec SRL, señaladas como las herramientas para captar inversores mediante promesas de altas rentabilidades en dólares.

El testigo reveló ante los fiscales que el esquema financiero terminó derivando en una maniobra delictiva deliberada, luego de que se produjera el desvío sistemático de los capitales captados y la utilización de esos recursos genuinos para sostener un elevado y lujoso nivel de vida por parte de los principales sospechosos. 

Por estas horas, el avance de la investigación penal y el peso probatorio de esta nueva declaración resultaron piezas clave para que el Ministerio Público Fiscal comience a determinar las responsabilidades penales definitivas, en una causa que continúa en etapa de recolección de pruebas.

Esta nota habla de: