Hoy llegan los dólares del FMI: pan para hoy, ¿hambre para mañana?

El Tesoro Nacional se prepara para recomprar al Banco Central (BCRA) una nueva porción de Letras Intransferibles, en un movimiento financiero clave para la estrategia económica del gobierno. Esta operación se ve impulsada por la inminente llegada de un desembolso de USD 2.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), un ingreso de divisas …

Raúl Pedone
Secretario General de Redacción Mendoza Today
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El Tesoro Nacional se prepara para recomprar al Banco Central (BCRA) una nueva porción de Letras Intransferibles, en un movimiento financiero clave para la estrategia económica del gobierno. Esta operación se ve impulsada por la inminente llegada de un desembolso de USD 2.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), un ingreso de divisas fundamental que se materializará este lunes.

La aprobación del FMI, que incluyó un waiver o perdón por el incumplimiento previo en la meta de acumulación de reservas, trae consigo condiciones futuras más flexibles. Esta nueva pauta permitirá al Tesoro no tener que absorber una porción tan significativa de la oferta de divisas del mercado, aliviando la presión sobre el programa económico.

Con estos fondos, se espera que el Banco Central adquiera un mayor poder de fuego para intervenir activamente en el mercado cambiario, especialmente si la cotización del dólar se aproxima al techo de la banda de flotación establecida. Las estimaciones apuntan a la conformación de un robusto arsenal de divisas, con reservas líquidas que podrían alcanzar los USD 20.000 millones.

La reserva de dólares

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó esta estrategia al adelantar que los USD 2.000 millones servirán para recapitalizar al Banco Central y que la meta de acumulación de reservas se ha reducido significativamente.

Caputo destacó que en los últimos 35 días hábiles, el BCRA compró USD 1.500 millones en el mercado spot, un promedio de USD 75 millones diarios, lo que representó una fuerte quita de oferta del mercado. El nuevo acuerdo con el FMI, según el ministro, es mucho más compatible con el desarrollo del programa económico actual.

Hacia el cierre de la semana pasada, las reservas brutas se ubicaron en USD 41.030 millones, reflejando la habitual recomposición que realizan los bancos a principios de mes. Sin embargo, el dato crucial reside en las reservas de libre disponibilidad.

El economista Federico Machado, del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (Open), calculó -según publicó BAE Negocios- que las reservas líquidas ascienden a USD 20.000 millones, lo que otorga una gran solidez a la banda cambiaria superior. Desde la consultora PPI, incluso, elevan esa cifra a USD 21.400 millones una vez que se concrete el desembolso de este lunes.

Hoy llegan los dólares del FMI: pan para hoy, ¿hambre para mañana?

Esta percepción de fortaleza y la capacidad del Gobierno para defender un techo cambiario en torno a los $1.450, aumenta el atractivo de la tasa en pesos para los inversores. Con una cotización del dólar con poco margen para subir, la rentabilidad en moneda local, que se ha fortalecido hasta un 3,8% mensual efectivo tras la reciente suba de encajes bancarios, se convierte en una nueva y poderosa invitación al carry trade.

No obstante, el riesgo subyacente es significativo. Si el Banco Central se ve forzado a utilizar estos dólares prestados para contener el tipo de cambio, podría comprometer seriamente la capacidad de pago futura del país. El desafío inmediato puede superarse, pero el panorama para 2026, un año con vencimientos de deuda particularmente abultados, se volvería mucho más complejo y preocupante.

Un informe del área de Estudios Económicos del Banco Provincia cuantifica este desafío: en 2026, Argentina debe afrontar pagos de deuda externa por USD 13.500 millones. Si a esto se suma un déficit de cuenta corriente proyectado oficialmente en USD 10.000 millones, la necesidad de financiamiento externo para ese año escala a USD 23.500 millones, una cifra difícil de alcanzar sin acceso a los mercados de capitales.

Esta advertencia es compartida por Rodolfo Santangelo, presidente de la consultora Macroview, quien en la Expo EFI enfatizó la necesidad de ser prudentes. Santangelo explicó que mientras en el presente año los ingresos de organismos internacionales superan los pagos de deuda, la situación se revierte drásticamente en 2026, cuando los pagos estimados son de USD 20.000 millones frente a ingresos asegurados de solo USD 4.000 millones.

Su recomendación es clara y dura: guardar los excedentes actuales para mitigar el riesgo de default en el futuro.

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