Jubilaciones: la incógnita de los senadores mendocinos y el posible revés al veto presidencial

La aprobación del incremento en los haberes y el bono mensual que cobran los jubilados desató una ola de confrontación en todo el arco político. De un lado sostienen que no hay empatía con los adultos mayores, del otro, que se intenta derribar el déficit cero, acaso la meta más importante del gobierno en materia …

La aprobación del incremento en los haberes y el bono mensual que cobran los jubilados desató una ola de confrontación en todo el arco político. De un lado sostienen que no hay empatía con los adultos mayores, del otro, que se intenta derribar el déficit cero, acaso la meta más importante del gobierno en materia económica.

Los diputados nacionales por Mendoza vieron sus aguas divididas entre votos a favor, en contra y abstenciones. Como era de esperarse, los que pertenecen a Unión por la Patria votaron a favor. Estos son, Martín Aveiro, Liliana Paponet y Adolfo Bermejo.

Los que responden a La Libertad Avanza era obvio que votarían en contra siguiendo las instrucciones del presidente Javier Milei, que es su jefe político, estos son: Facundo Correa Llano, Mercedes “Mechi” Llano y Álvaro Martínez.

Por último, era cantado que la integrante del monobloque “Las Fuerzas del Cielo” (y ex libertaria), Lourdes Arrieta apoyaría el proyecto, puesto que desde que se fue de La Libertad Avanza se convirtió en una de las más férreas opositoras al Gobierno de Milei.

La duda estaba puesta en los radicales, que en el recinto votaron dividíos, ya que una parte suele ser consecuente con las medidas del Gobierno Nacional mientras que otra se opone rotundamente a las políticas que se intentan implementar.

De los tres radicales mendocinos el único que votó a favor fue el ex gobernador Julio Cobos, que tiene cierta independencia del gobierno actual de Mendoza dirigido por Alfredo Cornejo.

Lo que llamó la atención fue la abstención de Lisandro Nieri y Pamela Verasay, ya que ambos responden al mandatario mendocino que busca alinearse a las políticas de Milei, aunque al parecer sin polémicas y por ello se evitó dar un voto negativo consecuentemente con el pedido de la Casa           Rosada.

Tensión en el Senado

De todas formas, la media sanción pasará por la Cámara de Senadores, donde otros tres legisladores mendocinos deberán dar su veredicto a la norma. Anabel Fernández Sagasti se descarta que votará a favor de la iniciativa en línea con el bloque Unión por la Patria en la Cámara de Diputados.

La incógnita está puesta en los senadores radicales, el ex gobernador Rodolfo Suarez y su aliada y ex ministra de Turismo Mariana Juri. ¿Se abstendrán tal como hicieron sus colegas en la Cámara baja? ¿Votarán en contra del proyecto haciéndole un guiño al presidente?

Cabe señalar que en la Cámara alta del Congreso Nacional, donde la cantidad de legisladores se reduce a 72, un solo voto puede cambiar todo el panorama político, sobre todo porque entre el Frente Nacional y Popular y Unión Ciudadana, que responden a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuentan ya con 30 bancas, casi la mitad del recinto.

Eso se pudo observar sobre todo durante el debate del proyecto de Ley Ficha Limpia, cuando por un solo voto se cayó la norma y no pudo ser convertida en Ley. En tal sentido, ¿le pedirá el Gobierno Nacional a Cornejo que sus senadores voten en contra? ¿Acatará Cornejo la petición de Milei?

Ni Mariana Juri ni Rodolfo Suarez se pronunciaron al respecto de los haberes jubilatorios, por lo que ambos representan una variable dudosa dentro del conteo que hace el Gobierno Nacional respecto al poroteo en el Senado.

El panorama aún no es claro en la Cámara alta, se sabe, sí, que 30 senadores votarán a favor del proyecto y habrán otros que apoyarán esa medida, como es el caso de Martín Lousteau.

El veto de Milei y el posible revés en el Congreso

Tanto el presidente Milei, como su vocero Manuel Adorni e incluso el jefe de Gabinete Guillermo Francos adelantaron que en caso de que el proyecto sea aprobado en la Cámara de Senadores y se convierta en Ley, esta será vetada.

Ello quiere decir que se echaría para atrás todo el trabajo legislativo en materia previsional y no se realizarían los incrementos en los haberes y en el bono de los jubilados que tuvo una pérdida del 40% de valor adquisitivo desde que se otorgó por primera vez.

Sin embargo, el veto presidencial no necesariamente es la última palabra. La iniciativa volverá en ese momento al Congreso Nacional que tiene la potestad de decidir si el mismo queda vigente o se revierte.

La diferencia con la votación inicial es que el veto solo puede revertirse con el voto de dos tercios de ambas cámaras, lo que se convierte en una meta mucho más complicada que la aprobación del proyecto en sí.

En la cámara de diputados, los votos afirmativos no llegaron a los dos tercios. Lo que finalmente resulte en caso de que se haga el veto presidencial, tendrá que ver con la variable de los diputados que se abstuvieron y los casi 30 que estuvieron ausentes en la votación.

La posibilidad existe, ciertamente, pero antes de sacar cualquier conclusión la norma debe pasar por el Senado, ser vetada y luego podrán analizarse todos los escenarios posibles.

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