En una ceremonia tan austera como emotiva y multitudinaria, el mundo despidió al papa Francisco

No ha pasado ni una semana desde que el papa Francisco ofició su última misa, la de Pascua, y se acercó a saludar a los fieles congregados en el Vaticano con sus últimas fuerzas, y su recuerdo sigue estando presente. El mundo enterró este sábado a un papa cuya misión fue sacar a la iglesia a la …

No ha pasado ni una semana desde que el papa Francisco ofició su última misa, la de Pascua, y se acercó a saludar a los fieles congregados en el Vaticano con sus últimas fuerzas, y su recuerdo sigue estando presente.

El mundo enterró este sábado a un papa cuya misión fue sacar a la iglesia a la calle, “siempre atento a los marginados de la sociedad”, cerca de la gente, de los refugiados.

Y es allí donde los centenares de miles de creyentes y no creyentes (el Vaticano afirmó hubo al menos 200.000 asistentes) pasaron la noche en vela y despidieron este sábado al pontífice en una multitudinaria ceremonia que empezó en la plaza de san Pedro y finalizó en Santa María la Mayor. “Llevo despierto desde las 3:30 am”, decía un peregrino voluntario que ayudaba a los asistentes a colocarse en la plaza para despedir al pontífice, antes del comienzo de la ceremonia.

El funeral, oficiado por Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, se resumió en una emotiva homilía que sintetizó el legado espiritual y humano del pontífice argentino.

“Estamos reunidos en torno a sus restos mortales con el corazón triste, pero sostenidos por las certezas de la fe”, expresó Re, y destacó la masiva manifestación de afecto que acompañó los días de duelo en Roma.

El cardenal recordó que Francisco, aun con su salud deteriorada, impartió su última bendición el Domingo de Pascua y saludó a los fieles desde el papamóvil. “Eligió recorrer el camino de la entrega hasta el último día de su vida terrenal”, subrayó.

Re también repasó los ejes del pontificado: su opción por los pobres, los migrantes, las personas vulnerables y su firme compromiso con la paz y la fraternidad. “Fue un Papa en medio de la gente, con el corazón abierto hacia todos”, resumió.

Citando sus encíclicas Evangelii GaudiumLaudato si’ y Fratelli Tutti, remarcó su mensaje constante: “Nadie se salva solo”, e insistió en su llamado a “construir puentes y no muros”.

Al concluir, Re evocó una de las frases recurrentes de Francisco: “No se olviden de rezar por mí”. Y cerró: “Querido Papa Francisco, ahora te pedimos a ti que reces por nosotros y que desde el cielo bendigas a la Iglesia, bendigas a Roma y al mundo entero”.

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