A 211 años del encuentro del General Manuel Belgrano y el Coronel José de San Martín
Belgrano y San Martín compartieron juntos escasos dos meses entre mediados de enero y marzo de 1814, pero en ese lapso supieron cultivar y hacer trascender una amistad admirada y noble, nacida en los valores compartidos de la fe en Dios, el amor a la Patria y la pasión por la libertad. Como consecuencias de …
Belgrano y San Martín compartieron juntos escasos dos meses entre mediados de enero y marzo de 1814, pero en ese lapso supieron cultivar y hacer trascender una amistad admirada y noble, nacida en los valores compartidos de la fe en Dios, el amor a la Patria y la pasión por la libertad.
Como consecuencias de las derrotas de Vilcapugio (1 de octubre de 1813) y Ayohuma (14 de noviembre de 1813) el 3 de diciembre de ese año, el Triunvirato nombra al coronel del Regimiento de Granaderos a Caballo José de San Martín, Jefe de la Expedición que debe marchar en auxilio del Ejército del Perú, compuesto por el primer batallón del Regimiento número 7, cien artilleros y doscientos cincuenta Granaderos del Regimiento a su cargo. Este oficio daba inicio al penoso relevo del general Belgrano en el comando del ejército auxiliar del Perú, hecho que se concretará durante el mes de marzo del año siguiente.
El 17 de diciembre, Belgrano, desde Humahuaca (Jujuy), remite a San Martín un oficio donde le expresa su alegría y lo felicita por su designación como Jefe de las tropas auxiliares:
“..Mi amigo: no se decir a usted lo bastante cuanto me alegro de la disposición del Gobierno, para que venga de Jefe del auxilio con que se trata de rehacer este desgraciado ejército. Vuele usted si es posible; la Patria necesita que se hagan esfuerzos singulares y no dudo que usted los ejecute según mis deseos, para que yo pueda respirar con alguna confianza y salir de los graves cuidados que me agitan incesantemente. Crea usted que no tendré satisfacción mayor, que el día que logre tener la satisfacción de estrecharlo entre mis brazosy hacerle ver lo que aprecio el mérito y honradez de los buenos Patriotas como usted de quien soy, sinceramente. Manuel Belgrano..”
Un mes después, el 17 de enero de 1814, Belgrano escribe a San Martín estableciendo coordinaciones para el lugar de encuentro, en ella le informa:
“.. Señor coronel don José de San Martín.
Voy a pasar el Río Juramento (Salta) y, respecto de hallarse Vuestra Señoría con la tropa tan inmediato sírvase esperarme con ella. Dios guarde a Vuestra Señoría muchos años. 17 de enero de 1814. Manuel Belgrano..”
En efecto, San Martín se halla a solo cinco leguas al sur de ese río, en proximidades de la posta de “Los Algarrobos”- también llamada como “el Algarrobo o del Algarrobo” donde se dispone a esperar a Belgrano.
Documentalmente no está confirmada la oportunidad del encuentro, no obstante, considerando la fecha de la carta (17 de enero), la cercanía en distancia entre ambos próceres y las urgencias militares, este trascendental momento histórico debe haber ocurrido entre los días 17 y 19 de enero y no más allá. Y en ese instante, se conocen estos dos hombres ilustres y, confundiéndose en fraternal abrazo, dan comienzo a una sincera amistad sustentada en la pureza de sus ideales y en la firmeza de sus objetivos.
La ilustración de la presente nota se denomina “Encuentro del general Manuel Belgrano y el coronel San Martín”; con motivo del inicio del relevo en el comando del Ejército Auxiliador del Perú; en enero de 1814 (Posta de Los Algarrobos, Salta)
Óleo sobre tela del pintor, escultor y restaurador Tomás Ignacio del Villar (Buenos Aires, 1911-1969) Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, Luján, Buenos Aires.
Esta famosa pintura contiene interesantes detalles anacrónicos: la posta en la pintura corresponde a la que durante años se creyó el lugar de encuentro: la “Posta de Yatasto”, que tampoco era posta sino el casco de la estancia de la familia del coronel Vicente Toledo Pimentel, ferviente patriota que había adherido desde su inicio a la causa de Mayo y el lugar donde el coronel San Martín se habría alojado en su viaje hacia el norte. Se puede observar que esta residencia tiene distinguidos detalles arquitectónicos que contrastan con la rusticidad que caracterizaba a las edificaciones tipo postas. Así mismo, un poco más atrás y a la izquierda del general Belgrano, vistiendo chaquetilla “tipo húsar” roja y breech (pantalón de equitación) blanco, se observa al entonces Teniente coronel Martín Miguel de Güemes, quien formó parte del contingente de refuerzo militar, pero no participó de este encuentro.
** Fuente: Instituto Nacional Belgraniano- Efeméride Belgraniana- Sra Esther Calvo


