Mendoza, entre los destinos más elegidos para el último fin de semana largo
La provincia se consolidó como uno de los destinos nacionales más solicitados por los viajeros en la antesala de la temporada invernal.
El fin de semana largo de junio, el último antes del inicio formal de la temporada invernal, se perfila con un importante movimiento turístico en todo el territorio nacional, y Mendoza logró posicionarse nuevamente como uno de los epicentros con mayor nivel de demanda.
A pesar de un contexto económico generalizado que modera el gasto de los consumidores, el sector turístico local aguarda un flujo de visitantes considerable. Los operadores del mercado coincidieron en que el movimiento de viajeros será muy interesante en la provincia, impulsado por una tendencia dominante de escapadas breves de dos o tres noches.
De acuerdo con los relevamientos efectuados por agencias de viajes y plataformas de reservas digitales, Mendoza se ubicó en la cima de las preferencias junto a centros consolidados como Bariloche, Córdoba, Iguazú y la Ciudad de Buenos Aires. La geografía vitivinícola y los atractivos de Alta Montaña funcionaron como un imán para los turistas de cercanía que priorizan los destinos accesibles y de calidad.
Las proyecciones estiman que la ocupación hotelera en los principales centros turísticos del país se ubicará en niveles elevados, en sintonía con otros feriados recientes que registraron promedios cercanos al 80%.
El posicionamiento de la provincia se sintió con especial fuerza en el segmento aerocomercial, donde las compañías aéreas registraron un marcado incremento en las búsquedas y consultas de pasajes con destino al Aeropuerto Internacional El Plumerillo. Según los antecedentes de feriados de similares características, las rutas aéreas hacia los puntos más requeridos suelen operar con altos niveles de ocupación, con picos que superan el 90% de su capacidad.
Finalmente, la consolidación de Mendoza en este receso invernal anticipado reafirma la vigencia de los fines de semana largos como herramientas indispensables para dinamizar las economías regionales ya que el flujo de visitantes genera un impacto económico directo en la gastronomía, el transporte y el alojamiento local, emulando la tendencia de períodos anteriores donde millones de personas se movilizaron por el país.


