Inseguridad

Los roban a diario y se sienten desprotegidos: la crisis que viven los choferes de aplicaciones en Mendoza

Asaltos a cualquier hora, pasajeros falsos y cuentas sin verificar: conductores de plataformas digitales denuncian que la situación se volvió insostenible y señalan la complicidad de las propias empresas en el desamparo.

Los robos a choferes de aplicaciones en Mendoza se convirtieron en una amenaza cotidiana. Asaltos con armas, pasajeros con identidades falsas y plataformas que no controlan quién abre la puerta del auto: eso es lo que enfrentan cada día los conductores de Uber, Cabify y otras apps de transporte en la provincia. La situación llegó a un punto crítico y los propios choferes advierten que nadie los protege.

Robos a choferes en Mendoza: qué está pasando

En los últimos meses, los reportes de asaltos se multiplicaron en los grupos de WhatsApp y redes sociales de conductores. Ya no hay horario ni barrio seguro: los robos ocurren a plena luz del día y en distintos puntos de la ciudad. El modus operandi se repite: uno o varios pasajeros suben al vehículo, esperan unos minutos y, cuando el chofer menos lo espera, le ponen un cuchillo o un revólver en el cuello.

Daniel Fernández, uno de los primeros choferes de aplicación habilitados en Mendoza cuando el servicio arrancó en 2018, lo resumió sin vueltas en una entrevista con Radio Mitre Mendoza: "Sin lugar a dudas es a diario."

Las tres razones que explican la crisis

Fernández identificó tres factores que se combinan para crear lo que él mismo llama un "cóctel muy explosivo":

1. Las plataformas no verifican a los pasajeros. Las aplicaciones permiten crear cuentas sin un control real de identidad. Los delincuentes lo saben y lo aprovechan, incluso usando celulares robados para pedir viajes con el perfil de otra persona.

2. La falsa creencia de que los choferes llevan efectivo. Los ladrones asumen que los conductores circulan con dinero en efectivo, una percepción que heredaron de los repartidores y vendedores ambulantes. Aunque gran parte de las transacciones son digitales, el mito persiste y los convierte en blancos fáciles.

3. La necesidad económica obliga a aceptar viajes riesgosos. Con comisiones altísimas que se llevan las apps, los choferes no pueden darse el lujo de rechazar un viaje, aunque la situación les genere alarma. "La necesidad de tomar viajes riesgosos por muy poca plata hace que los choferes tomen recorridos que de por sí son peligrosos", explicó Fernández.

"A las aplicaciones no les interesa la seguridad de los choferes"

La acusación más dura apunta directamente a las empresas. Según los conductores, las plataformas priorizan el volumen de viajes y las comisiones por encima de la seguridad de quienes trabajan para ellas.

"A ellos lo único que les interesa es tener viajes que les den una altísima comisión. La seguridad de los choferes no les interesa", afirmó Fernández, quien lleva más de ocho años manejando en la plataforma.

A diferencia del taxi tradicional, donde el conductor puede ver al pasajero desde lejos antes de detenerse, en las apps el chofer llega a una dirección y no sabe quién se va a subir hasta que ya tiene a la persona al lado del auto. Para entonces, muchas veces, es demasiado tarde.

De la confianza del arranque al miedo de hoy

El contraste con los primeros tiempos es brutal. En 2018, cuando las aplicaciones de transporte llegaron a Mendoza, los pasajeros se asomaban a la vereda y mostraban el celular para confirmar que eran ellos quienes habían pedido el viaje. Había un clima de comunidad y novedad.

 Los choferes de aplicaciones en Mendoza trabajan bajo una amenaza constante 
 Los choferes de aplicaciones en Mendoza trabajan bajo una amenaza constante 

Hoy esa imagen quedó muy atrás. "Ha ido acrecentando de forma permanente y en este momento está en su auge", sentenció el chofer. El crecimiento descontrolado de la cantidad de vehículos registrados en las plataformas diluyó los controles informales que antes hacían el servicio más seguro.

Qué hacen los choferes para protegerse

Ante la ausencia de respuestas de las empresas y del Estado, los conductores desarrollaron sus propias estrategias. 

La más extendida: no desbloquear el seguro del auto hasta tener al pasajero identificado justo al lado de la puerta. También manejan entre ellos listas de zonas peligrosas a evitar.

Pero los delincuentes se adaptan. Hoy piden viajes desde direcciones aparentemente seguras y se suben en grupo al vehículo una vez que el chofer ya llegó. Las precauciones, admiten los propios conductores, son insuficientes.

Ni las plataformas de transporte ni las autoridades provinciales emitieron hasta ahora comunicados oficiales sobre el aumento de los casos. Los choferes de aplicaciones en Mendoza siguen al volante, viaje tras viaje, sin saber quién abrirá la puerta del auto la próxima vez.

Esta nota habla de: