La Zona Este de Mendoza, en vilo por el avance del narcotráfico y la falta de controles policiales
Autoridades y vecinos denunciaron que la comercialización de estupefacientes creció de forma alarmante, incluso a escasos metros de las comisarías
Los jefes comunales de los departamentos de la Zona Este de Mendoza manifestaron una profunda preocupación ante el incremento de la venta de estupefacientes y denunciaron el escaso control que ejerce la Policía contra el Narcotráfico.
A pesar de haberse ejecutado algunos allanamientos aislados en el último tiempo, las autoridades locales señalaron que la distribución de drogas continúa en pleno desarrollo, logrando expandirse incluso hacia sectores residenciales y comerciales de las áreas más céntricas.
De acuerdo con lo expresado por diversos funcionarios provinciales a Radio Regional, existe una marcada inquietud por "la libertad en la que se comercializa, incluso en pleno centro, a escasos metros de las comisarías".
A esta advertencia se sumó el alarmante testimonio de los propios vecinos, quienes afirmaron conocer las identidades de los involucrados pero decidieron mantener el silencio por temor a represalias, argumentando que "no hacemos la denuncia porque después te amenazan, cuando se supone que es anónima y te presionan para que la retires de la fiscalía".
Por otro lado, diversas fuentes criticaron el desempeño de las fuerzas de seguridad y la falta de efectividad en los procedimientos judiciales correspondientes a la Ley de Estupefacientes. En ese sentido, los informantes lamentaron las deficiencias del sistema y aseguraron que "si bien realizan allanamientos, no terminan dando con los verdaderos responsables y los detenidos salen a las pocas horas, pese a ser un delito federal", una situación que genera frustración en la comunidad frente al accionar de la División contra el Narcotráfico.
Finalmente, el aumento en la oferta de drogas provocó un impacto directo en los índices de delincuencia de los departamentos afectados debido al incremento del consumo en sectores vulnerables. El padre Daniel Caballero, de Rivadavia, confirmó haber observado cómo numerosos jóvenes cayeron en el consumo de sustancias problemáticas, un flagelo que, según indicaron fuentes de la región, "contribuye a una mayor inseguridad y es que ante la necesidad de conseguir estupefacientes, los jóvenes salen a robar" en el radio urbano.


