En medio del temporal de nieve

La impactante historia del puestero de Malargüe que rescató solo a su ganado

Con la ayuda de sus caballos y su perro, Roberto Ávila logró recuperar a 18 vacas que habían quedado atrapadas bajo más de un metro de nieve en la cordillera.

Un puestero mendocino logró completar con éxito una arriesgada travesía en la alta montaña para salvar a su ganado tras el intenso temporal que afecta la zona cordillerana. 

Roberto Ávila emprendió a primera hora de la mañana del viernes un operativo de rescate a caballo para ir en busca de 18 vacas que habían quedado aisladas bajo la nieve, regresando a su puesto pasadas las cuatro de la tarde tras una dura jornada.

La urgencia del operativo radicaba en el riesgo inminente que corrían los animales debido a las temperaturas extremas y la imposibilidad de conseguir alimento. Luego de conseguir su objetivo y poner a resguardo al rodeo, el baqueano confirmó el éxito de la maniobra a través de un mensaje de WhatsApp: "Ya estamos de regreso en el puesto. Todo bien, gracias a Dios las pudimos sacar".

La travesía, que en condiciones normales hubiese demandado poco tiempo, se transformó en un trayecto de seis horas debido a la acumulación de más de un metro de nieve en la zona. Sin embargo, Ávila tuvo a su lado una particular ayuda: "Recuperé a las 18 vacas con la ayuda de los caballos y la compañía del perro".

Roberto Ávila.
Roberto Ávila.

Para abrir paso sobre el manto blanco y habilitar la huella, el arriero confió en el instinto y la fuerza de su tropilla durante el recorrido. Respecto a la estrategia utilizada para avanzar entre los montículos congelados, el puestero explicó a TN: "Los caballos conocen el lugar. Van adelante haciendo camino".

El hecho tuvo lugar en las cercanías del puesto de montaña donde reside Ávila, ubicado a 37 kilómetros al oeste de Las Loicas, sobre la ruta provincial 226 en el departamento de Malargüe, una zona que suele enfrentar de forma recurrente temporales extremos que dejan a sus pobladores incomunicados durante varios días.

Pese a que el baqueano había logrado acopiar provisiones y bajar a la mayor parte de sus animales antes de que se cerraran los caminos por el invierno, las 18 vacas quedaron atrapadas por la rapidez con la que cayó la tormenta. Finalmente, la labor coordinada permitió trasladar a la tropa hacia un sector más bajo del terreno donde la nieve es menos densa y el ganado puede pastar a salvo.

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