Un testigo clave complicó a Facundo Leal en la causa que investiga corrupción en Arsat
Un empleado de su entorno confesó haber entregado un sobre con dinero a una funcionaria de Transporte por orden directa del exfuncionario, complicando su situación procesal en la investigación por retornos ilícitos.
Un empleado del entorno directo de Facundo Leal aseguró ante la Justicia haber entregado un sobre de papel madera que, por su forma y consistencia, contenía un fajo de dinero en efectivo destinado a una funcionaria de la Secretaría de Transporte.
El episodio ocurrió el 4 de febrero de 2026 y quedó formalmente incorporado al expediente judicial que investiga presuntas maniobras de corrupción y retornos ilícitos. La causa pone el foco en los vínculos comerciales establecidos entre la empresa estatal Arsat, que Leal presidió durante el gobierno de Alberto Fernández, y la firma privada Argentina Logistic Services (ALS).
Al momento de producirse la entrega del sospechoso paquete, Facundo Leal se desempeñaba como titular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) bajo la gestión de Javier Milei, cargo al que renunció veinte días después del hecho.
Su salida se dio en un contexto de fuertes cambios en el área de Transporte, la cual había estado previamente bajo el mando de su hombre de confianza, Luis Pierrini. Tras la salida de Pierrini, la secretaría pasó brevemente a manos de Fernando Herrmann, quien luego asumió en Coordinación de Infraestructura tras el apartamiento de Carlos Frugoni por ocultar sociedades y propiedades en los Estados Unidos.
Cómo fue la maniobra de Facundo Leal según el testigo
De acuerdo con los datos que surgen de la declaración testimonial, Leal le ordenó de forma expresa a su colaborador trasladar el sobre de papel madera hasta un edificio residencial ubicado en la calle Posadas al 1400, en la Ciudad de Buenos Aires.
La instrucción estipulaba que el envío debía ser recibido en mano por una mujer identificada como "Belén", quien cumplía funciones operativas dentro de la Secretaría de Transporte. Para los fiscales intervinientes, este suceso no representó un hecho aislado, sino que forma parte de un engranaje superior que quedó al descubierto tras el hallazgo de casi 2,6 millones de dólares y estupefacientes en propiedades del exfuncionario.
Las sospechas sobre el circuito ilegal de dinero en efectivo sumaron consistencia a partir de los aportes del chofer personal de Leal, quien prestó servicios para él durante más de seis años y describió dinámicas de traslado que calificó como "raras". El conductor detalló que su jefe transportaba de manera habitual una mochila personal de uso diario, pero que con frecuencia incorporaba un segundo bolso que permanecía oculto en el baúl del automóvil durante varias jornadas. Según su relato, el transporte de estos bultos adicionales coincidía de forma recurrente con la finalización de determinadas reuniones privadas de carácter empresarial.
Esta descripción de la mecánica coincidió con los testimonios brindados por otros empleados de la firma Arsat que ejercían funciones en la sede central de la compañía. Una secretaria que trabajaba en el despacho del entonces gerente general declaró que resultaba habitual observar uno o dos sobres marrones de tamaño A4 colocados sobre la mesa de reuniones principal, los cuales carecían por completo de inscripciones o identificaciones.
Asimismo, la mujer precisó que los empresarios que acudían a entrevistarse con Leal, entre ellos el presunto intermediario Santiago Pando, ingresaban de forma sistemática con mochilas propias a las oficinas.
Finalmente, el chofer de Leal reveló que en el mismo mes de febrero recibió la orden de trasladar una valija desde la Ciudad de Buenos Aires con destino a una propiedad vinculada al exdirectivo en la provincia de Mendoza. Meses más tarde, las fuerzas de seguridad allanaron esa misma residencia y hallaron en el interior de dicho equipaje la suma de 1,7 millones de dólares, la cual formaba parte del total secuestrado en el caso.


