La postura de los tres senadores nacionales por Mendoza: la clave para definir el futuro de Adorni
El poroteo de votos dejó a los representantes mendocinos bajo la lupa del oficialismo y de la propia Casa Rosada.
La política nacional atraviesa por estas horas una virtual parálisis en medio de la férrea defensa del presidente Javier Milei al jefe de Gabinete Manuel Adorni, totalmente golpeado en medio de sospechas por su sustancial incremento patrimonial y un expediente caliente en el que se lo investiga por enriquecimiento ilícito.
En tal sentido, el Congreso de la Nación se convirtió en el escenario de una de las batallas políticas más decisivas del último tiempo. La ofensiva opositora avanza a paso firme con pedidos de informes, interpelación y una eventual moción de censura para forzar la remoción del funcionario.
En este complejo panorama, la provincia de Mendoza adquirió una relevancia indiscutible. El poroteo de votos dejó a los representantes mendocinos bajo la lupa del oficialismo y de la propia Casa Rosada.
La presión se trasladó a la Cámara baja. Para este martes a las 14 horas, la oposición instaló una sesión especial en Diputados con el objetivo de tratar seis proyectos de interpelación contra el jefe de los ministros.
El oficialismo llega debilitado a este encuentro, luego de que bloques aliados, como el caso del PRO, sostuvieran que Adorni ya no cuenta con margen político y debe dar explicaciones urgentes ante el Congreso.
Por su parte, el Senado de la Nación ingresó en una suerte de tregua. El oficialismo logró ganar tiempo y postergó la sesión de la Cámara alta, acordando que el funcionario se presente a brindar su informe de gestión recién el próximo 2 de julio.
Es precisamente de cara a la Cámara alta donde el interbloque peronista, comandado por José Mayans y la mendocina Anabel Fernández Sagasti, busca capitalizar el descontento para activar el mecanismo de remoción habilitado por la Constitución Nacional.
En ese escenario, los otros dos senadores nacionales por Mendoza, Mariana Juri y Rodolfo Suarez, se transformaron en las piezas más codiciadas por el oficialismo para favorecer el poroteo.
Para bloquear cualquier intento de la oposición de avanzar sobre tablas (mecanismo que requiere mayorías especiales de dos tercios si no hay dictamen), La Libertad Avanza necesita reclutar voluntades dialoguistas.
El oficialismo cuenta con un piso propio junto a aliados habituales de fuerzas provinciales, pero la paridad es tan ajustada que el respaldo de los radicales mendocinos alineados con el gobernador Alfredo Cornejo es vital para inclinar la balanza.
Sin embargo, la defensa empezó a resquebrajarse desde el propio territorio mendocino la semana pasada cuando la vicegobernadora Hebe Casado reavivó la interna al declarar que Adorni "debería dar un paso al costado" para no seguir dañando la imagen del Gobierno del presidente Javier Milei mientras lo investiga la justicia.
Esta postura expone una fuerte grieta interna en el oficialismo mendocino y deja a Juri y a Suarez bajo una fuerte presión a la hora de tener que decidir si quedar pegados a la defensa de un funcionario cuestionado por corrupción o desmarcarse de la estrategia de la Casa Rosada.
La disputa en el Congreso expone con nitidez cómo Mendoza y las definiciones de sus legisladores podrían llegar a ser el factor que determine el futuro de un vapuleado jefe de Gabinete.


