La estrategia del Gobierno de Mendoza: mantener el desdoblamiento electoral sin separarse de Milei
Si al Gobierno de Milei los indicadores económicos le terminan dando positivos, potenciaría la posibilidad de que el oficialismo se quede al frente de Mendoza. Pero si ello no sucede, al desdoblar los comicios, dejará a la provincia a salvo de los vaivenes políticos.
El Gobierno de Mendoza ratificó que mantendrá el sistema de elecciones desdobladas de cara a las elecciones del 2027 lo que, en los hechos, no hace más que exponer la vigencia del pragmatismo político de la provincia que prioriza la preservación del poder territorial por encima del alineamiento y la alianza que mantiene con la Casa Rosada.
Al margen de que el gobernador Alfredo Cornejo construyó una alianza con La Libertad Avanza para las elecciones de medio término del año pasado, la persistencia en sostener un calendario electoral propio demuestra que el oficialismo de Mendoza busca mantener la autonomía política con el fin de que el radicalismo cornejista sobreviva políticamente.
La idea del Gobierno provincial es proteger el territorio en unas elecciones que no queden tapadas a nivel local por la polarización de los comicios nacionales, para lo cual también se anticipó que se mantendrá la vigencia de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el fin de procesar los liderazgos internos y las tensiones que se viven dentro del Frente Cambia Mendoza.
De esta forma, además, Cornejo podrá postular para las elecciones generales al candidato propio que mejor mida de cara a la sociedad en medio de disputas dentro del oficialismo por la sucesión del mandatario provincial.
Básicamente, al separar las discusiones sobre la gestión provincial de los vaivenes políticos y la macroeconomía nacional, Mendoza busca que el electorado evalúe las políticas públicas de forma aislada a la administración del presidente Javier Milei, previendo de hecho que cualquier fluctuación de la economía genere un arrastre negativo para el oficialismo mendocino.
Sin embargo, lejos de exhibir una desconfianza hacia la figura del presidente, esta estrategia busca constituir un escenario en el cual el Frente Cambia Mendoza se asegure en cierta forma su continuidad siendo Mendoza un distrito que históricamente prefirió dirimir sus cargos a gobernador, intendentes y legisladores bajo reglas electorales propias.
De hecho, para Cornejo, realizar los comicios de forma anticipada al Gobierno Nacional le permitiría tener la oportunidad de conseguir una victoria en los meses previos a las elecciones nacionales, lo que posicionaría al radicalismo mendocino en un lugar de fortaleza frente la Casa Rosada a lahora de negociar las listas, sobre todo aquellas destinadas a concretar la ocupación de bancas en el Congreso de la Nación.
Mantener el funcionamiento de las primarias también funciona como la única herramienta capaz de ordenar democráticamente y de cara a la sociedad la sucesión de Cornejo, evitando quiebres en el oficialismo que una unificación forzada con los libertarios podría acelerar.
En otras palabras, la estrategia del Gobierno provincial se basa en mantener cierta sintonía con Balcarce 50, sobre todo en terreno parlamentario, pero reservando para su propio terruño un control absoluto de los tiempos políticos y electorales.
De esta forma, si al Gobierno de Milei los indicadores económicos le terminan dando positivos, potenciaría la posibilidad de que el oficialismo se quede al frente de Mendoza. Pero si ello no sucede, al desdoblar los comicios, dejará a la provincia a salvo de los vaivenes políticos en caso de que el clima social, a nivel nacional, sufra fuertes desgastes.


