¿Qué harán Juri y Suarez ante la reforma electoral de Milei y las PASO?
En el Senado el oficialismo busca caminos para destrabar la reducción del régimen de zonas frías y la reforma electoral. Pero no será tan sencillo.
Mientras el Gobierno nacional intenta reactivar su agenda legislativa para el segundo semestre, una de las principales resistencias a la reforma electoral impulsada por la Casa Rosada aparece dentro de un sector del radicalismo. ¿En ese grupo aparecen los senadores mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suarez, ambos alineados con el gobernador Alfredo Cornejo? Imposible saberlo.
La iniciativa oficial busca modificar el sistema electoral de cara a 2027. Entre las alternativas que analiza La Libertad Avanza figura suspender las PASO y reemplazarlas por un mecanismo similar al de las "colectoras", que permitiría a los partidos aliados conservar su identidad, competir con listas propias y, al mismo tiempo, beneficiarse del arrastre de una eventual candidatura presidencial de Javier Milei.
Sin embargo, esa propuesta no logra reunir los consensos necesarios en el Senado, donde el oficialismo enfrenta un verdadero cuello de botella legislativo.
Los cornejistas, entre los principales opositores
Dentro del bloque radical existen posiciones divididas. Algunos senadores, especialmente aquellos que no responden a gobernadores, muestran predisposición a negociar modificaciones al sistema electoral a cambio de determinadas garantías políticas.
No ocurre lo mismo con el sector identificado con Alfredo Cornejo. Tanto Juri como Suarez aparecen entre los legisladores que podrían rechazar cualquier intento de eliminar o suspender las PASO, al considerar que constituyen una herramienta clave para ordenar la competencia interna de los partidos y garantizar reglas claras para la conformación de alianzas.
La posición de los mendocinos coincide con la de otros referentes radicales como Maximiliano Abad y Eduardo Vischi, quienes tampoco están dispuestos a resignar el mecanismo de las primarias.
Una negociación compleja para la Casa Rosada
La reforma electoral ingresó formalmente al Senado el pasado 22 de abril, pero desde entonces las negociaciones permanecen prácticamente paralizadas.
El escándalo político que involucró al vocero presidencial Manuel Adorni terminó complicando aún más las conversaciones con los bloques dialoguistas. Ahora, con Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete y con el respaldo de Patricia Bullrich y Lule Menem, el oficialismo intenta reconstruir los acuerdos necesarios para avanzar.
La propuesta que más seduce a la Casa Rosada consiste en implementar un esquema que permita a partidos como el PRO y la UCR competir con listas propias sin enfrentar directamente a La Libertad Avanza en unas PASO nacionales, evitando así quedar absorbidos por el oficialismo.
Un Senado saturado de proyectos
La discusión electoral se desarrolla en un Senado con una agenda sobrecargada. Allí también esperan tratamiento proyectos como la reforma de la ley de propiedad privada, la reducción del régimen de subsidios de Zonas Frías, la denominada Ley Hojarasca, la nueva Ley General de Sociedades, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la nueva Ley de Salud Mental y otras iniciativas impulsadas por el Gobierno.
Esa acumulación de proyectos ha ralentizado el funcionamiento de la Cámara alta y obliga al oficialismo a seleccionar cuidadosamente cuáles serán las iniciativas que intentará llevar al recinto durante las próximas semanas.


