Javier Milei baja la tensión con Alfredo Cornejo y prepara un acuerdo electoral de cara al 2027
La Casa Rosada ubica al gobernador mendocino entre los aliados con los que analiza avanzar en listas conjuntas, una señal que muestra hasta qué punto el Gobierno Nacional busca preservar el vínculo con el radicalismo mendocino.
El Gobierno del presidente Javier Milei ya hace un tiempo que posó la lupa en las elecciones del 2027 y, lo que de allí se desprende, es el trato especial que se le da a la Mendoza de Alfredo Cornejo.
La Casa Rosada ubica al gobernador mendocino entre los aliados con los que analiza avanzar en listas conjuntas, una señal que muestra hasta qué punto el Gobierno Nacional busca preservar el vínculo con el radicalismo mendocino.
Lo cierto es que el acercamiento se construyó mucho más allá de un frente electoral, ya que Mendoza y Nación avanzaron en acuerdos financieros para ordenar la cuentas de ambas administraciones.
Tanto es así que Cornejo mantuvo una posición de acompañamiento al rumbo económico impulsado por Milei, tanto en el Congreso como en proyectos que fueron firmados de forma bilateral, y vinculó a la provincia con algunas de sus principales políticas de inversión, como el RIGI.
A esto se suma el trabajo político del oficialismo libertario sobre los territorios gobernados por aliados en una estrategia que empieza a tomar forma de listas compartidas en algunos distritos y una competencia acordada en otros
El objetivo principal en Mendoza es evitar que los votos del electorado se disperse y con ello se termine favoreciendo al peronismo, algo que no le convendría ni a Cornejo ni a Milei, que ve en el mandatario provincial un hombre con quien puede contar para sacar adelante diversas iniciativas.
Mendoza aparece dentro del grupo con el que la Casa Rosada busca llegar a una alianza. Allí Cornejo comparte lugar con Leandro Zdero (Chaco) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), mientras que otros gobernadores aliados como Carlos Sadir (Jujuy), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Jalil) quedarían dentro de un esquema de competencia controlada.
En la lógica, Milei necesita mantener alineado al electorado que acompaña a Cornejo y el gobernador mendocino necesita preservar su espacio político frente al crecimiento libertario.
Es por ello que el vínculo entre ambos va mucho más allá de una buena relación institucional en medio de una campaña electoral que parece haberse acelerado, tanto a nivel provincial como nacional.
En otras palabras, desde Balcarce 50 ven en Mendoza un territorio donde es preferible construir una alianza, aunque más no sea realmente pragmática, antes de abrir una disputa interna que vaya a dividir al propio electorado.


