Guerra radical en Guaymallén: Calvente e Iglesias se disputan el poder (y ya asoma un tercer candidato)
¿Podrán Calvente e Iglesias acercar posiciones y hacer las paces o llegarán a las elecciones primarias con estructuras separadas? Eso es básicamente lo que hoy está en juego dentro de la política guaymallina.
Hay una interna dentro del radicalismo mendocino que, por el momento, es imposible de disimular, aunque hay aspectos que indican la posibilidad de que los distintos sectores logren acercarse a nivel provincial.
No obstante, a nivel municipal la cuestión parece tener otros condimentos, mucho más picantes y hasta incluso con diferencias y quiebres que podrían profundizarse con el paso de los meses hasta llegadas las elecciones del próximo año.
Ello es lo que sucede ciertamente en el departamento de Guaymallén, donde la interna radical se proyecta sobre la pelea electoral enfrentando al intendente Marcos Calvente y su antecesor Marcelino Iglesias que hoy incluso exhibe consecuencias dentro del Concejo Deliberante.
Se trata de una disputa que quedó expuesta principalmente en el mes de febrero pasado, cuando los concejales radicales se dividieron a la hora de definir las autoridades del cuerpo.
Allí, Jonathan Mazuela terminó imponiéndose sobre Verónica Cancela, quien estaba referenciada en el sector de Iglesias y ya había ocupado anteriormente la presidencia del Concejo.
En todo caso, fue esa misma votación la que volvió a mostrar que el oficialismo departamental funciona dentro de una lógica de egos donde cada espacio dentro del mismo partido busca imponerse por sobre el otro.
Lo más curioso del trasfondo de esta pelea política es que Calvente llegó al frente del departamento ungido por los deseos de Iglesias de darle continuidad a la administración radial en Guaymallén. Sin embargo, durante la corriente gestión, la relación entre ambos comenzó a deteriorarse con un evidente aceleramiento en los últimos meses.
En tal contexto, Cancela quedó identificada con el sector del ex intendente, mientras Mazuela y otros dirigentes comenzaron a alinearse con la facción del radicalismo que responde al actual jefe comunal.
Pero la interna también alcanza al funcionamiento cotidiano del Concejo, donde las diferencias entre los distintos sectores radicales se combinan con la presencia de dirigentes libertarios que responden a referencias políticas diferentes, ello luego de las elecciones de medio término que le permitieron al "calventismo" recuperar mayor capacidad de control sobre el órgano de debate municipal.
Todo esto se da en un momento en el que Calvente aspira a ser reelecto al frente de la Municipalidad mientras Iglesias no oculta su intención de volver a tomar el timón de mando del departamento. Según pudo saber Diario Mendoza Today, dentro del radicalismo guaymallino sostienen que el ex jefe comunal se jacta de haber puesto al frente de la intendencia a su sucesor y que tiene el poder para sacarlo.
Pero la interna no termina allí, ya que aparece un tercer nombre en danza. Se trata de Nicolás González Perejamo, quien fuera ex secretario de Gobierno de Iglesias y que ya en 2023 había mostrado intenciones de competir por la Intendencia.
Este año volvió a tener exposición política al cuestionar de forma pública los problemas de gestión de Calvente abriendo el interrogante sobre la posibilidad de que el espacio tenga un "iglesista" más como alternativa para enfrentar a Calvente en el desarrollo de unas elecciones PASO.
Asimismo, cabe destacar que Guaymallén es un territorio especialmente sensible para el radicalismo mendocino teniendo en cuenta que se trata del departamento más poblado de la provincia y una disputa por el poder allí podría tener repercusiones en el armado electoral del oficialismo cornejista de cara a las elecciones del 2027.
¿Podrán Calvente e Iglesias acercar posiciones y hacer las paces o llegarán a las elecciones primarias con estructuras separadas? Eso es básicamente lo que hoy está en juego dentro de la política guaymallina.


