Trastienda política

Flor Destéfanis, su eventual candidatura a gobernadora, la interna, los obstáculos y las dudas que permanecen

El escenario electoral del año que viene se augura complejo, con un panorama marcado por la polarización pero sobre todo por las internas que pesan en los distintos sectores de la política local.

Ya lo venía diciendo por lo bajo, acaso casi tímidamente, pero en las últimas horas, la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis, lo dijo con todas las letras: "Quiero ser gobernadora de Mendoza", sostuvo para no dejar lugar a dudas a su posible candidatura.

Para lograr su objetivo comenzó en los últimos días a mostrar mayor presencia en los medios de comunicación, brindando entrevistas en diversos programas periodísticos en los cuáles analizó la política desde la base y se mostró en línea con la candidatura presidencial del gobernador bonaerense Axel Kicillof.

No solo ello, sino que brindó declaraciones rimbombantes respecto de la nueva linea política que comenzó a implementar en el departamento que gobierna, tal es el caso del congelamiento de los salarios de los funcionarios políticos de Santa Rosa hasta el mes de diciembre próximo con el fin de asegurarse el equilibrio fiscal.


No es un dato menor teniendo en cuenta que en los últimos meses, la comuna que gobierna se encontró ante un problema en la cadena de pagos a proveedores, lo que la obligó a pedir un adelanto de la coparticipación municipal al Gobierno de Alfredo Cornejo por un total de 200 millones de pesos.

Su postulación tendrá diversos problemas, sobre todo por tratarse Mendoza de una provincia con un marcado perfil radical. Lo que quizá pueda funcionarle a favor es el antikirchnerismo provincial, corriente de la que se desliga la jefa comunal para posicionarse como una referente peronista tradicional de pura cepa.

De allí se desprende, además, su apoyo a la candidatura presidencial de Kicillof, un hombre que busca despegarse de la sombra del kirchnerismo y, con respecto a ello, dejó un dato clave: son varios los intendentes que preparan el arribo del mandatario de la provincia de Buenos Aires a Mendoza para el mes de agosto.

Se trata de intendentes justicialistas enfrentados con el sector que se referencia en la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, aquella que impulsa una férrea defensa a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Son dos facciones que abrieron una interna que parece irresoluble a nivel provincial.

Por otro lado, tendrá que analizar el panorama político del peronismo en su totalidad, ya que hay otros jefes comunales de la oposición territorial que buscarán llegar al Sillón de San Martín, tal como el maipucino Matías Stevanato, acaso el favorito del justicialismo en todas las encuestas.

¿Habrá consensos dentro del peronismo tradicional de la provincia o se impulsará una interna con el fin de definir al candidato mejor posicionado de cara a las elecciones generales del 2027? Esa es una de las mayores dudas que genera la intención de Destéfanis.

Por el momento no hay mayores definiciones, solo deseos e intenciones, nada más. El escenario electoral del año que viene se augura complejo, con un panorama marcado por la polarización pero sobre todo por las internas que pesan en los distintos sectores de la política local.

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