Nicolás Sanz

Acerca del futuro de Lourdes Arrieta: peso político, construcción de conocimiento... ¿y armado propio?

Lo que parece estar haciendo la mendocina es construir capital político antes de tomar una decisión sobre cuál será su futuro después del 9 de diciembre del 2027.

La diputada nacional Lourdes Arrieta comienza a atravesar el último tramo de su mandato dentro del Congreso de la Nación y hay una duda generalizada, sobre todo en Mendoza, sobre cuál será el futuro de la legisladora.

Es una incógnita para nada antojadiza, teniendo en cuenta que llegó a la Cámara de Diputados de la mano de La Libertad Avanza pero fue la primera legisladora nacional en romper lazos con el Gobierno del presidente Javier Milei y hoy pertenece a Provincias Unidas, que no tiene una representación provincial importante con la cual buscar la reelección.

Es en tal contexto que Arrieta comenzó a patear el tablero, a tomar protagonismo y una serie de decisiones con impacto provincial y nacional cuyo destino no parece otro que construir volumen político que le permita ir por la renovación de su banca siendo la alternativa más lógica.

Para tal fin comenzó a construir en los últimos meses una agenda propia impulsando distintos tipos de proyectos y a mostrarse como férrea opositora al gobierno de Milei, a quien acusa de haberse alejado de las bases fundacionales de su candidatura.

El dato más interesante, sin embargo, tiene que ver con la agenda mendocino de la diputada nacional, con iniciativas relacionadas con Malargüe, infraestructura, energía y recursos, una estrategia que le permite mantener presencia en distintos departamentos de la provincia y presentarse desde el Congreso como una dirigente que continúa teniendo asuntos pendientes en terreno cuyano.

El proyecto presentado el 30 de septiembre para incorporar el aeropuerto internacional Comodoro Ricardo Salomón de Malargüe a los planes de obras e inversiones del Sistema Nacional de Aeropuertos constituye un ejemplo bastante claro, porque se trata de una iniciativa que puede ser leída tanto desde la agenda nacional como desde la construcción de una identidad política territorial en Mendoza

Algo similar ocurre con sus intervenciones alrededor de IOSFA y Defensa, dos áreas que Arrieta viene utilizando como uno de los principales ejes de su actividad parlamentaria, con pedidos de informes sobre la obra social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, cuestionamientos sobre su funcionamiento y presentaciones vinculadas con la situación de sus trabajadores, marcando asimismo una fuerte polarización Luis Petri, otro de los diputados nacionales mendocinos, aunque este del ala de los hermanos Milei.

Sin embargo, Arrieta dice mantener la identidad política del esquema tradicional libertario, sosteniendo que sigue reivindicando las ideas con las que llegó al Congreso y acusa al oficialismo de haberse corrido del eje, por lo que claramente está en busca de ese voto libertario desencantado de la gestión Milei.

La realidad es que la diputada tiene intenciones de gobernar la provincia. No es una apreciación periodística, sino que lo expuso eventualmente la misma Arrieta. Sin embargo, el escenario electoral para el 2027 no parece el indicado para presentar su candidatura, menos aún en un momento donde radicales, libertarios y macristas buscan converger en una alianza amplia.

La renovación de su banca se observa entonces como una posibilidad mucho más factible, pero el camino, de todas formas, no será para nada sencillo, ya que encontrar una estructura que le permita competir en Mendoza luego de abandonar LLA que tenga el caudal de votos suficientes para ejercer otros cuatro años será sumamente complejo.

Su pertenencia al bloque provincias unidas es otra variable que entra dentro del análisis, porque allí podrá encontrar una red política de alcance nacional pero que no parece tener una traducción dentro de Mendoza.

Es por ello que sus últimos movimientos pueden ser interpretados fácilmente como una etapa de acumulación de peso político teniendo en cuenta que necesita llegar al próximo año con una presencia territorial y una visibilidad sustancialmente maor para continuar dentro del Congreso de la Nación.

Lo supo hacer en el pasado a cuenta de polémicas, pero hoy no alcanza, porque además de generar conocimiento dentro del electorado debe tener propuestas concretas. No alcanza con aparecer con un pato en la cabeza en el recinto.

Entonces, ¿a qué juega Arrieta? Todas las posiblidades están a la vista. Puede presentarse como candiadta a gobernadora para disputar lugares dentro de otros espacios, puede analizar formar parte de una alianza de partidos en Mendoza e incluso puede intentar armar su propio espacio. Lo cierto es que para todas las posibilidades necesita construir peso político y conocimiento.

Esto último es lo que parece estar haciendo en este momento la mendocina, construir capital político antes de tomar una decisión sobre cuál será su futuro después del 9 de diciembre del 2027.

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