Acerca del factor Mendoza: por qué el futuro de Adorni depende de la provincia (y cuál será la postura de Suarez y Juri)

El fracaso de la sesión especial en la Cámara de Diputados para interpelar a Manuel Adorni el pasado martes ratificó el peso geopolítico de Mendoza en la politica nacional y desnudó la estrategia de equilibrio que puso en marcha el gobernador Alfredo Cornejo frente a la Casa Rosada.

El ausentismo de los diputados que responden al mandatario provincial, Lisandro Nieri y Pamela Verasay, fue una de las claves que tuvo como fin bloquear el quórum que ansiaba el peronismo, garantizando cierta protección al jefe de Gabinete en uno de sus momentos de mayor debilidad.

Esta movida, lejos de ser un alineamiento incondicional, responde a un diseño político del cornejismo que busca la gobernabilidad del presidente Javier Milei, pero reservando el verdadero poder en el Senado, donde existe la probabilidad de que la estrategia sea totalmente opuesta.

La Cámara alta es un terreno hostil para La Libertad Avanza, donde juega con sustancial desventaja y es justamente donde persisten las dudas sobre la presentación del informe de gestión de Adorni que había sido fechado para el próximo 2 de julio.

Es que, a pesar de que el jefe de Gabinete expuso la intención de asistir, fue Patricia Bullrich, acaso la presidenta del bloque de senadores libertarios, quien comunicó la suspensión con el objetivo de evitar una exposición hostil de ocho horas de debate frente a una oposición que adelantó que no tendrá piedad.

Todo esto sucede mientras desde el entorno de la vicepresidenta Victoria Villarruel deslizaron un fuerte malestar por enterarse de todas estas idas y vueltas a través de la prensa y sin notificaciones formales previas. Ello sumado a la incertidumbre por el tratamiento de la declaración jurada del ex vocero presidencial.

Esta inestabilidad tiene un condimento aún más picante referente a la conducta que podrían tener los senadores mendocinos Rodolfo Suarez y Mariana Juri. Es que todo indica que implementarán una suerte de control de daños para revertir el costo político en la provincia que fue asumido por los diputados nacionales por Mendoza.

Para comprender, o tratar de entender cuál será la estrategia, es necesario remontarse a una votación anterior, donde los diputados y senadores nacionales por Mendoza tomaron caminos totalmente opuestos.

Tal es el caso del recorte de subsidios de la Zona Fira que al ser debatido en el Congreso de la Nación fue avalado por los diputados "cornejistas". Sin embargo, al exhibirse el descontento en la provincia, los senadores antes mencionados tomaron el camino contrario y votaron en contra.

Es que hubo un fuerte descontento social por el impacto en unos 400.000 hogares, por lo que Cornejo ordenó a sus senadores plantarse y ratificar el rechazo a la quita total del beneficio al gas para proteger el bolsillo de las familias mendocinas.

En este contexto, el panorama político expone una jugada maestra, donde Cornejo demuestra apoyo en la Cámara de Diputados mientras pone la lupa en el Senado con el fin de lograr acuerdos que beneficien a la provincia.

En todo caso, lo que decidan los senadores cornejistas dependería del acuerdo que puedan alcanzar entre el Gobierno provincial y el nacional. Nada está dicho aún y con una discusión que puede necesitar de un solo voto para dar vuelta todo el panorama, la Casa Rosada mira con esmero a la provincia de Mendoza.

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