Junín: condenaron a 7 años de prisión a un joven por violar y amenazar a su exnovia

La jueza de la Zona Este dictó la sentencia por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, amenazas coactivas y desobediencia a una orden judicial, tras los brutales ataques ocurridos en la localidad de Ingeniero Giagnoni.

Los Tribunales de la Zona Este de Mendoza condenaron a 7 años de prisión de cumplimiento efectivo a un joven de 20 años acusado de haber abusado sexualmente de su exnovia en reiteradas ocasiones, amenazarla de muerte y desobedecer una orden de restricción. 

El fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual y Violencia de Género, Federico Bergamín, lideró la acusación penal y solicitó originalmente la pena de 8 años de prisión para el imputado, mientras que la defensa técnica del agresor requirió la absolución durante el proceso.

Tras analizar los alegatos finales de las partes en el edificio judicial, la jueza María Victoria Franano dictó la sentencia condenatoria contra el agresor. La magistrada lo halló culpable de los delitos de "abuso sexual con acceso carnal, en dos ocasiones; amenazas coactivas y desobediencia a una orden judicial, en concurso real y en contexto de violencia de género", según determinó el fallo judicial dictado en los últimos días y recogido por Radio Regional.

Los graves episodios de violencia de género ocurrieron en febrero de este año en la localidad de Ingeniero Giagnoni, Junín, cuando el agresor se presentó en la vivienda de la víctima, con quien comparte un hijo en común. El acusado ingresó de manera ilegal a través de una ventana de la propiedad, la tomó por la fuerza y la sometió sexualmente sin su consentimiento.

La situación de vulnerabilidad de la mujer continuó horas más tarde ese mismo día, cuando caminaba por la vía pública y fue interceptada nuevamente por su expareja. El delincuente la sujetó por la cintura, la arrastró por la fuerza hacia el interior de un edificio abandonado de la zona y volvió a cometer una agresión sexual en contra de la voluntad de la víctima.

Al regresar a su domicilio, la denunciante recibió un mensaje de texto intimidatorio en el cual el condenado la amenazó explícitamente de muerte al advertirle: "Llegás a decir algo de lo que te hice y no la contás"

Días después, el joven violó por segunda vez la prohibición de acercamiento vigente al irrumpir por la fuerza y golpear la ventana de la casa, lo que motivó un llamado al 911 y su inmediata detención policial.

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