Brutal ataque en un boliche de Santa Rosa dejó a dos empleadas con fracturas
Una empleada de seguridad resultó con fracturas tras ser embestida por un joven que pretendió incendiarlos luego de que le negaran la venta de alcohol.
Un episodio de extrema violencia sacudió al distrito de La Dormida, en el departamento de Santa Rosa, cuando lo que inicialmente aparentaba ser un accidente vial derivó en un ataque intencional contra el personal del local bailable Ítalo. El hecho ocurrió durante la madrugada del pasado sábado y dejó como saldo dos trabajadoras lesionadas con fracturas de consideración.
El altercado comenzó en el interior del establecimiento a las 5:40, al momento del cierre de las instalaciones, cuando el agresor intentó comprar una bebida. "Se acerca esta persona a la barra, identificado como Franco Olmedo, a que le vendieran un trago, pero el chico le explicó que no se podía vender porque había cerrado. En ese momento, este tipo se empezó a poner agresivo", relató Daiana Cornejo, encargada de seguridad del lugar, a Radio Regional.
Ante la negativa y la creciente hostilidad del hombre, los empleados del recinto procedieron a expulsarlo del lugar para resguardar al resto del público presente. Al ser retirado a la vía pública, el individuo reaccionó de forma amenazante contra el personal del comercio, al grito de "‘no saben con quién se están metiendo, los voy a prender fuego'", según precisó la víctima durante la entrevista.
La situación escaló en peligrosidad cuando el hombre extrajo un bidón con combustible de su vehículo para rociar la entrada del boliche y a los presentes. "Empezó a buscar un encendedor pero no lo encontró, por lo que volvió al auto, lo encendió, amagó para irse, pero hizo marcha atrás y se vino contra la puerta", detalló Cornejo respecto al momento exacto en que impactó la estructura.
El test de alcoholemia realizado al agresor, oriundo de la localidad de Las Catitas, arrojó un resultado de 1,72 gramos de alcohol en sangre. Asimismo, la encargada desmintió las versiones iniciales sobre la presencia de acompañantes y confirmó que el sujeto actuó de manera solitaria durante todo el desarrollo de los acontecimientos.
Las consecuencias físicas de la embestida repercutieron directamente en la salud de las empleadas que se encontraban en la puerta de acceso, ya que Cornejo sufrió la quebradura de su sexta vértebra y del brazo derecho, mientras que una de sus compañeras de trabajo resultó con fractura de tibia y peroné a causa del choque.


