Hernán Lacunza: el presidenciable desconocido del PRO que pone en jaque a Milei
¿Pero por qué Lacunza, un hombre harto conocido por el círculo rojo pero desconocido para un sector bastante amplio a nivel social? En eso, aunque parezca irracional, se basa la estrategia.
El ex ministro de Hacienda Harnán Lacunza comenzó a tomar vuelo en las últimas semanas con el fin de instalar su candidatura presidencial de la mano del PRO con la venia del ex presidente Mauricio Macri.
El diseño político es bastante nuevo y fue orquestado por una serie de armadores de la mesa chica partidaria que hablan diariamente con el ex mandatario a quien le acercan puntuales propuestas con sus posibles resultados posteriores.
¿Pero por qué Lacunza, un hombre harto conocido por el círculo rojo pero desconocido para un sector bastante amplio a nivel social? En eso, aunque parezca irracional, se basa la estrategia.
El también ex funcionario de María Eugenia Vidal en su paso por la gobernación bonaerense explican que poner a una figura con marcado perfil técnico tiene que ver con la necesidad de exhibir músculo propio en el debate económico nacional elevando así el valor de cambio del PRO frente a una Casa Rosada que busca absorber el apoyo del votante republicano.
Puertas adentro del PRO sostienen que el nivel de conocimiento del ex ministro en las encuestas resulta ser "un dato secundario" dentro de la planificación teniendo en cuenta que el valor real de su figura se apoya en el respeto que busca cosechar dentro del círculo rojo y el sector financiero.
Ello, sumado al hecho de que tiene aún mucho tiempo por delante para hacer crecer su intención de voto sin un techo claro como el que sí tiene el ex presidente, le permitiría retener un núcleo de votantes que apoyan el orden fiscal pero manteniendo la institucionalidad en contraposición al modelo del Gobierno del presidente Javier Milei.
La realidad es que aquellos referentes amarillos que hablan seguido con el ex jefe de Estado explicaron y ratificaron en diálogo con Diario Mendoza Today que el proposito de esta jugada es simplemente conseguir la reelección de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires dándole cuatro años más de Gobierno al partido creado por Mauricio Macri en el terreno donde lo vio nacer.
Esta suerte de plan electoral contempla utilizar la candidatura de Lacunza como moneda de cambio. Básicamente si los libertarios insisten en presentar una lista propia en territorio porteño, amenazando de esta forma la supervivencia del PRO, Macri activará la boleta nacional con Lacunza a la cabeza para restar votos a la propuesta oficialista.
El hecho de que el ex ministro de Hacienda se pasee por los medios de comunicación es parte de esta estrategia, buscando que La Libertad Avanza se siente en una mesa de negociación que valide un pacto de no agresión en terreno porteño y llegar a un acuerdo de cara a las próximas elecciones donde sea el partido amarillo quien concentre los mejores lugares de las listas en la Ciudad de Buenos Aires.
Pero hay un dato que no puede dejarse de lado y que empieza a mostrar cierto hastío desde los sectores más ortodoxos del PRO hacia el presidente del bloque amarillo en la Cámara de Diputados Cristian Ritondo, ya que mientras este último promueve el pragmatismo y la fusión entre ambos bandos, Mauricio Macri resiste de la mano de Lacunza y no piensa entregarse a un partido que, según la lectura interna, está destinado a desaparecer.
Según sostuvieron en diálogo con este medio referentes del PRO que analizan la situación, "la sensación fuera del entorno libertario es de derrota". no se refieren a las elecciones del próximo año, sino a una serie de hechos que, según dicen, van a llevar el modelo del presidente Javier Milei a desaparecer, tarde o temprano.
Ponen en la mesa de análisis la falta de empatía, la corrupción y hasta cuestiones de gestión diaria que generan malestar en la ciudadanía en general. A ello suman la falta de "referentes de peso en el interior" del país.
En fin, la realidad es que los encargados de la estrategia que viene impulsando el PRO aseguran que un lanzamiento anticipado de Lacunza, un hombre con marcado perfil técnico y sin grandes escándalos en su haber, le otorga el tiempo necesario para recorrer el país y mostrarse presidenciable con el fin de obligar a la Casa Rosada a sentarse, limar asperezas y conseguir la reelección de Jorge Macri si es que Milei no quiere perder votos que complicaría su reelección.


