Christian Sanz

Es fútbol, no es una guerra: lo que no entienden los falsos "nacionalistas" argentinos

¿Nos inmolamos contra los ingleses y nada hacemos contra los que nos roban en la cara? ¿Tan estúpidos somos los argentinos?

Christian Sanz
Director periodístico Diario Mendoza Today
Diario Mendoza Today Google PreferenceAgregá Diario Mendoza Today como fuente preferida

¿En serio hay quien cree que el partido de fútbol de Argentina e Inglaterra fue parte de una guerra entre ambos países? ¿Lo dicen como consigna o es un dogma que nace de su fuero íntimo?

Es absurdo pensar algo semejante, porque el Mundial es fútbol, y el fútbol es deporte. No más que ello, que no es poco.

Pensar que una victoria sobre el equipo inglés es una suerte de revancha por Malvinas es lo más estúpido que escuché en mi vida.

Es como si añejos políticos argentinos hubieran tomado parte del territorio de otro país y, más de 40 años después, alguien apuntara a Lionel Messi y la selección local por aquel desacierto. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?

El enojo por Malvinas es legítimo, y es legítimo proclamar que las islas son argentinas. Pero ello nada tiene que ver con el partido disputado este miércoles. Son dos cosas que van por carriles diferentes.

¿O acaso alguien cree que tras la victoria de la selección, las Malvinas están más cerca de ser devueltas?

Dicho sea de paso, ¿dónde estaban hace cinco minutos todos aquellos que ahora se rasgan el pecho por las islas? ¿Cómo es que todos se acuerdan de llevar escarapelas y banderas por un simple partido de fútbol y no hacen lo propio cuando es menester?

No conozco a nadie de mi círculo íntimo que sepa vestir los colores argentinos en fechas patrias, pero en estas horas no se cansan de agitarlos por doquier, al grito de "el que no salta es un inglés". No se puede ser más imbécil.

Es curioso, porque se dicen "nacionalistas", pero solamente lo son para el Mundial, luego nada de nada. Pasan los políticos, uno tras otro, robando a cuatro manos, y nada de nada. "Que se ocupe la Justicia", dicen. Hermoso nacionalismo. Siempre conveniente.

Como si llevar la camiseta de Messi o la respectiva banderita en el auto nos hiciera más o menos argentinos.

Nacionalismo y patriotismo se miden con otras varas, básicamente con acciones concretas, no con consignas vacías. Con el compromiso concreto y firme para mejorar la sociedad.

Empezando por cumplir con las normas mínimas que requiere el "contrato social" de cualquier urbe civilizada. El argentino se jacta de no respetar siquiera los semáforos, de no pagar los impuestos, de lograr sacar ventaja de los demás. Corrupción en estado puro.

No nos sorprendamos luego cuando quienes nos gobiernan roban a más no poder y se cagan en las leyes y fallos judiciales. No importa el color político, es el ADN argento.

Por eso, cuando veo que se ha instalado esta absurda discusión sobre el "colonialismo", las Malvinas y la mar en coche, no puedo más que sorprenderme. Porque, no sólo es estúpido el debate, sino que le hace el caldo gordo a los que roban y han saqueado impunemente nuestro país. Se nos ríen en la cara.

De nuevo: ¿Odiamos a los que usurparon las Malvinas -lo cual es acertado- pero callamos convenientemente acerca de los políticos que se han vuelto millonarios con los dineros del Estado? Es nuestra "tarasca", por si alguien no se da cuenta.

Ahí no hay banderas, ni consignas, ni nada. Como si el problema sólo fueran los ingleses. Es tan obvio todo, que da pavor tener que explicarlo.

Todo se reduce a aquella frase que le atribuyen a Albert Einstein: "La inteligencia es muy limitada, pero la idiotez no tiene límites".

Es fútbol, no es una guerra: lo que no entienden los falsos "nacionalistas" argentinos
Esta nota habla de: