De "traidores" y "fusilamientos": ¿Villarruel prepara su venganza contra Milei?
Villarruel está totalmente alejada de la gestión de Balcarce 50 y, aunque hoy dice que no busca posicionarse electoralmente, las conversaciones que mantiene tras bambalinas exhiben lo contrario.
Dentro de La Libertad Avanza no deja de crecer la escalada en contra de la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien, ya desde hace tiempo, vienen sosteniendo que se trata de una "traidora", palabra que utilizó el propio presidente Javier Milei para describirla.
Hay teorías de todo tipo, incluso conspiranoicas, que relatan una suerte de plan pergeñado desde antes que ella y el propio jefe de Estado asuman, allá por el 2021, sus respectivas bancas en la Cámara de Diputados de la Nación.
El conflicto llegó a un punto que resulta altamente llamativo, porque ya hoy hay funcionarios, como el caso del jefe de Gabinete Diego Santilli y el canciller Pablo Quirno, que pidieron abierta y públicamente la renuncia de la presidenta del Senado.
La controversia llegó a un punto insólito luego de que el escritor Nicolás Márquez, vinculado a la Fundación Faro y cercano al jefe de Estado, lanzara un mensaje en su cuenta de la red social X pidiendo el fusilamiento de un sector de la política en un largo texto en el que, entre otros, menciona a la propia Villarruel.
La situación con la vicepresidenta es de lo más insólita, porque si bien siempre terminan en algún punto de la gestión siendo una piedra en la zapatilla de los presidentes, el nivel de violencia con la que se maneja el actual oficialismo es completamente inédito.
Cabe destacar, se puede estar o no de acuerdo con Villarruel, cada quién hará su consideración, lo que no se puede es pedir el apartamiento o cuestiones sustancialmente peores por tener una lógica del manejo de la cosa pública diferente, menos aún cuando llegó al cargo con el voto democrático y, menos aún, dentro de un gobierno que se autodefine liberal libertario.
Como sea. La relación entre Villarruel y Milei viene mal desde hace tiempo, incluso desde antes de que ambos asumieran los cargos para los que fueron electos. Fue luego de la elección general cuando, de cara al balotaje, la hoy presidenta del bloque de senadores libertarios Patricia Bullrich decidió acompañar al hoy presidente en sus aspiraciones de llegar a la Casa Rosada.
Es que a pesar de que luego la entonces candidata a presidenta de Juntos por el Cambio lo negara, fue allí que Milei le habría ofrecido el cargo al frente del Ministerio de Seguridad y a Luis Petri, su compañero de fórmula, el Ministerio de Defensa, dos áreas que ya se las había prometido a Villarruel.
Fue algo de lo que se hicieron -nos hicimos- ecos los medios de comunicación. Nuevamente Milei lo negó. Habló de "operaciones" que no eran tales. El tiempo demostró el el periodismo tenía razón, una vez más, sobre el relato del Gobierno Nacional,
Villarruel está totalmente alejada de la gestión de Balcarce 50 y, aunque hoy dice que no busca posicionarse electoralmente, las conversaciones que mantiene tras bambalinas exhiben lo contrario.
Por el momento analiza si le conviene presentarse como candidata o en alianza con algún otro aspirante de cara a las elecciones del 2027. De ser así el presidente Milei tiene de qué preocuparse ya que la vicepresidenta podría arrebatarle los votos de la derecha más moderada lo que le impediría al mandatario evitar un eventual balotaje. Ese, de por sí, es todo un dato.


