Claudio Bramanti

Sin mercado interno, no hay prosperidad ni progreso para los argentinos

Seguimos esperando que se adopten medidas para estimular el mercado interno.

El presidente Javier Milei acaba de sostener que la economía está creciendo, esta en expansión, pero la Unión Industrial Argentina advirtió por la "demora" en la reactivación. 

Alguno de los dos puntos de vista, el oficial o el industrial, no ve la realidad, mientras en la calle, en los centros comerciales, en las zonas industriales, la economía sigue fría, como en los días de la ola polar. 

El gobierno sostiene desde una oficina en la city porteña que los sectores primarios extractivistas exportadores "derraman" en el resto de la economía y "eslabonan" con otros sectores, pero el mercado interno sigue dando muestras de inmovilidad. 

Hasta economistas liberales afines al gobierno, como Ferreres, señalan que sigue cayendo el consumo y la inversión. Muy lejos están los tiempos del desarrollismo, en los 60, de una gran expansión industrial y de la clase media en la Argentina, sobre la base de la inversión estratégica del Estado en infraestructtura y energía, especialmente, que lidero y acompaño el ingreso del capital extranjero, confiado en la participación y articulación con la política económica nacional. 

Hoy no hay tal inversion, que falta notoriamente para impulsar la actividad, en tanto se requieren políticas de promoción de la oferta y la demanda, como la baja de impuestos al consumo y la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y los haberes, retrasados como una remora del plan e c onomico libertario. Por ahora, el gobierno solo.presenta un plan financiero para sortear los vencimientos de la deuda externa del país. 

Seguimos esperando que se adopten medidas para estimular el mercado interno, cuya actividad es la que ha movilizado a la Argentina y trajo hace muchas décadas prosperidad y progreso a sus habitantes.

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