Patricia Bullrich tensiona la interna oficialista y se posiciona como el contrapunto "sensato" del Gobierno
La senadora de La Libertad Avanza cuestionó el patrimonio de Manuel Adorni, mientras la mesa chica libertaria busca contener su volumen político en el Congreso.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, volvió a exhibir su autonomía política al diferenciarse de la conducción del Gobierno y calificar como una "omisión moral" los intentos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por justificar su crecimiento patrimonial del 775%.
El severo cuestionamiento de la exministra de Seguridad ocurrió en medio de la causa judicial que investiga al vocero presidencial por presunto enriquecimiento ilícito. Lejos de desatar una ruptura inmediata, desde el entorno de la Casa Rosada asimilan estos movimientos con pragmatismo, y una importante fuente oficial explicó ante la Agencia Noticias Argentinas que "Patricia tira de la cuerda, pero no rompe".
La estrategia de la legisladora generó un intenso debate en el corazón del armado libertario, donde conviven el malestar por sus opiniones independientes y la necesidad de mantener la disciplina partidaria en la Cámara Alta. Integrantes de la mesa política gubernamental analizaron el perfil de la dirigente y precisaron: "Patricia tiene la lógica de la vieja política. Ella tira y tensa, pero solo para mostrar que tiene capacidad de daño. Tiene otra lógica política a la nuestra. Nunca rompe el límite de no retorno".
Esta capacidad de marcar diferencias se conversó en buenos términos durante una reunión en el Ministerio del Interior, donde el propio Adorni intercambió opiniones con ella y le obsequió una torta con motivo de su cumpleaños.
La distancia tomada por Bullrich respecto a la línea discursiva de la Casa Rosada no constituye un hecho aislado en su trayectoria reciente dentro del espacio. Semanas atrás, la senadora ya había presionado públicamente para que el jefe de Gabinete anticipara la presentación de su declaración jurada de bienes y, pocos días después, se manifestó a favor del pliego de María Verónica Michelli, contrariando la postura oficial.
En los pasillos del Poder Ejecutivo reconocen que estas maniobras autónomas resultan difíciles de digerir, pero admiten la imposibilidad de marginarla debido a la estructura legislativa que comanda: "Antes los corríamos, pero acá no la podes fletar porque está adentro. La tenés en el Congreso con un monopolio de senadores".
El peso propio de la dirigente se consolidó en octubre de 2025, cuando se impuso en las elecciones legislativas y asumió su banca en el Senado bajo el sello de La Libertad Avanza, tejiendo desde entonces alianzas estratégicas que la vuelven indispensable para el oficialismo. "Tiene dos o tres aliados claves que los va cambiando", le recriminó un miembro del círculo íntimo del presidente Javier Milei. Pese a estos recelos, las principales figuras de la administración central redoblaron los gestos de acercamiento; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, difundió una foto de unidad tras recibirla en su despacho, mientras que el mandatario la felicitó en redes sociales y asistió personalmente a su festejo de cumpleaños este fin de semana.
En los diferentes sectores que componen el universo libertario existe el consenso de que la legisladora busca perfilarse bajo una identidad propia que le otorgue mayor margen de maniobra frente al electorado. De acuerdo con el análisis de los armadores de LLA, la exministra aspira a consolidarse como "una mileista sensata", un rol político que la habilita a fijar posturas críticas aunque eso implique entrar en contradicción directa con las decisiones del propio jefe de Estado.
Al evaluar los costos y beneficios de tolerar estos chispazos internos, una inobjetable fuente gubernamental resumió la dependencia del oficialismo hacia la figura de la senadora al confesar: "Algún costo se hizo. No podemos prescindir de Patricia Bullrich".


