Nacionales

El discurso de Milei en el colegio ORT sumó ahora una denuncia penal y llega a la Justicia Federal

Tras la presentación de Gabriel Solano ante la Línea de Convivencia Escolar, Reset Republicano lo denunció penalmente por abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y discriminación.

El discurso que Javier Milei brindó ante alumnos de cuarto y quinto año del colegio ORT sumó una nueva presentación en su contra. Tres días después de que el dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano denunciara al presidente ante la Línea de Convivencia Escolar por sus ataques a la oposición y al periodismo, la organización Reset Republicano realizó una denuncia penal contra el mandatario. La presentación quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 12 de Comodoro Py.

La primera presentación había sido realizada por Solano ante la Línea de Convivencia Escolar, una herramienta destinada a recibir denuncias sobre situaciones que puedan afectar el bienestar de estudiantes y docentes y la convivencia en las instituciones educativas. Como la escuela está ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, el expediente, identificado con el número 2169, quedó bajo la órbita de las autoridades porteñas.

Ahora, el cuestionamiento llegó al fuero penal. La agrupación de abogados denominada Reset Republicano acusó a Milei de los delitos de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y discriminación por el contenido de su intervención ante los estudiantes.

Qué cuestionan del discurso de Milei

La organización sostuvo en su denuncia que el Presidente utilizó un espacio escolar y la estructura oficial de comunicación de la Presidencia para desplegar un discurso de contenido partidario frente a adolescentes.

"El Presidente, en ejercicio de su cargo y valiéndose de la estructura oficial de comunicación institucional de la Presidencia, utilizó un espacio escolar para menores de edad, con el fin de desplegar una arenga de carácter proselitista, agraviar a opositores y compeler a un auditorio de adolescentes a hostigar públicamente a la prensa", sostiene la presentación.

Los abogados de Reset Republicano cuestionaron que Milei haya intercalado durante su exposición "afirmaciones de corte claramente partidario" y consideraron que realizó "declaraciones contrarias a la libertad y pluralismo políticos".

También señalaron que el mandatario habría utilizado su posición institucional para transmitir determinados mensajes ante los estudiantes y cuestionaron sus referencias al marxismo y sus críticas al periodismo.

En ese sentido, la denuncia afirma que Milei "abusó de la relación asimétrica que la ocasión le atribuía para imponer a adolescentes insólitas y académicamente cuestionables teorías sobre el origen ‘satánico' del marxismo" y que "promovió entre adolescentes su conocido odio al periodismo".

Uno de los momentos señalados por los denunciantes fue cuando el Presidente alentó a los alumnos a intensificar los abucheos contra la prensa.

"Si quieren hacerlo más fuerte se los voy a festejar", dijo Milei durante su intervención.

El antecedente de Solano

El episodio ya había provocado un cuestionamiento formal días antes. Solano había anunciado que realizó una denuncia ante la Línea de Convivencia Escolar contra el Presidente y calificó su intervención en la ORT como "un claro acto macartista" seguido de "un ataque a los periodistas".

El dirigente del Partido Obrero cuestionó especialmente que Milei hubiera utilizado el ámbito escolar para confrontar con opositores y medios de comunicación.

"Con la intervención del jefe de Estado sucedió lo contrario: un presidente difundiendo macartismo y ataque a opositores haciendo uso de su poder y aprovechándose de los pibes y las pibas presentes", sostuvo Solano.

A diferencia de aquella presentación, que quedó en el ámbito de la convivencia escolar y cuya intervención corresponde a las autoridades porteñas, la nueva denuncia de Reset Republicano plantea una eventual responsabilidad penal del Presidente y quedó en manos de la Justicia Federal.

"La jurisprudencia argentina ha establecido que la palabra presidencial posee un efecto multiplicador y un peso institucional que de ninguna manera puede equipararse al de un ciudadano común", señalaron.

Y agregaron: "Al usar el aparato de comunicación estatal para propagar discursos de superioridad ideológica y conminar a menores de edad a participar de actos de repudio público, el mandatario desborda los límites de la libertad de expresión para ingresar en el terreno de la incitación al odio ideológico".

Esta nota habla de: