De Buenos Aires al país: Kicillof acelera su construcción nacional y busca apoyo en territorios clave
Axel Kicillof desembarcó políticamente en Santa Fe en medio de un proceso de expansión, con buena imagen dentro de la oposición y señales de crecimiento en algunas encuestas, intenta consolidarse como una alternativa nacional frente al gobierno de Javier Milei.
La participación del gobernador bonaerense Axel Kicillof mediante videoconferencia en el encuentro del peronismo del sur santafesino realizado en Fighiera reunió a intendentes, presidentes comunales, legisladores y dirigentes sindicales de distintos departamentos de Santa Fe en una actividad que trascendió el marco de un simple acto partidario.
El mandatario fue el principal orador del cierre de la jornada y, aunque intervino de manera remota, su presencia política estuvo en el centro de un encuentro que exhibió una importante capacidad de convocatoria territorial y sindical.
La actividad se inscribe en una estrategia más amplia orientada a ampliar la influencia de Kicillof fuera de la provincia de Buenos Aires y consolidarlo como una de las principales figuras de la oposición nacional.
Santa Fe, una escala clave en el proyecto político de Kicillof
Santa Fe es el tercer distrito electoral del país y una provincia históricamente determinante en las elecciones presidenciales. Ningún candidato competitivo a nivel nacional puede aspirar a llegar a la Casa Rosada dependiendo exclusivamente de Buenos Aires.
Por ese motivo, el acto en Fighiera adquiere relevancia más allá de las declaraciones públicas. El encuentro reunió a dirigentes de siete departamentos del sur santafesino y contó con una fuerte presencia sindical y territorial.
La participación de referentes de la UOM, UPCN, Luz y Fuerza y sindicatos de comercio y municipales mostró un respaldo que excede a la estructura partidaria tradicional.
El dirigente mejor posicionado dentro de la oposición
Una encuesta de la consultora Proyección compartida por Perfil, revela una polarización extrema en un hipotético escenario de segunda vuelta para las elecciones presidenciales de 2027. Según el informe, Axel Kicillof obtiene un 42,5% frente a un 42,4% de Javier Milei. Esta diferencia mínima demuestra un escenario de paridad absoluta.
El crecimiento de Kicillof coincide además con una etapa de desgaste del Gobierno nacional producto de los ajustes económicos, la caída del consumo y las tensiones sociales derivadas de las reformas impulsadas por la administración libertaria.
La diferencia entre tener imagen y tener votos
Analistas advierten que existe una diferencia sustancial entre liderar rankings de imagen y construir una mayoría electoral. Kicillof conserva niveles de rechazo elevados en sectores independientes y en buena parte del interior productivo del país.
Esa situación es uno de los principales desafíos que enfrenta si pretende transformarse en un candidato presidencial competitivo. La experiencia reciente demuestra que la buena imagen no siempre se traduce en intención de voto. Por eso, la estrategia del gobernador parece orientarse a construir volumen político y territorial antes que lanzar una candidatura formal.
La ventaja que hoy no tienen Cristina ni Massa
Dentro del universo peronista, Kicillof aparece actualmente con algunas ventajas que otros dirigentes no poseen. Cristina Fernández de Kirchner mantiene una base militante sólida y una capacidad de movilización significativa, pero continúa registrando altos niveles de rechazo fuera de su núcleo de apoyo. Esa situación limita sus posibilidades de ampliar el electorado.
Sergio Massa, por su parte, conserva experiencia de gestión y vínculos con distintos sectores políticos y económicos. Sin embargo, sigue cargando con el desgaste asociado a su paso por el Ministerio de Economía durante la crisis que precedió a la llegada de Milei al poder.
Kicillof, en cambio, combina tres factores que hoy lo fortalecen: se encuentra en ejercicio de un cargo ejecutivo, no fue derrotado en una elección presidencial y mantiene control político sobre la provincia más importante del país.
El desafío de salir de Buenos Aires
La gran incógnita sigue siendo si el liderazgo construido en territorio bonaerense puede trasladarse al resto del país. En las últimas semanas, Kicillof mantuvo reuniones con dirigentes e intendentes de Corrientes y profundizó vínculos con sectores del peronismo santafesino.
Detrás de esos movimientos existe una demanda de requisito mínimo, y se trata de que las presidencias exitosas suelen construirse sobre una base amplia que incluya presencia en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y otros centros urbanos relevantes.
Precisamente Córdoba aparece como uno de los territorios donde Kicillof enfrenta mayores dificultades debido al fuerte predominio del antikirchnerismo.
El antecedente bonaerense que fortaleció su figura
La victoria obtenida por el peronismo bonaerense en las elecciones legislativas de 2025 fue interpretada por muchos dirigentes como una demostración de capacidad política frente al avance libertario.
Ese resultado consolidó su liderazgo dentro del espacio justicialista y fortaleció su posición en la discusión interna sobre el futuro del peronismo.

