Avanzan 74 nombramientos judiciales, entre ellos, asistentes de jueces con causas que salpican al Gobierno
Entre los designados figuran funcionarios y allegados a magistrados que intervienen en causas de alto impacto político, incluidas investigaciones que involucran al entorno del presidente Javier Milei.
El Senado aprobó una amplia tanda de pliegos para cubrir vacantes en la Justicia federal y nacional. Entre los designados figuran funcionarios y allegados a magistrados que intervienen en causas de alto impacto político, incluidas investigaciones que involucran al entorno del presidente Javier Milei.
El Senado aprobó esta semana 74 pliegos para cubrir vacantes en distintos tribunales y fiscalías del país, en una votación que contó con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales.
Aunque gran parte de la atención pública estuvo puesta en la candidatura de Verónica Michelli -cuestionada por el presidente Javier Milei por su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon-, la Cámara alta avanzó además con decenas de nombramientos que involucran a funcionarios judiciales cercanos a jueces y fiscales de fuerte protagonismo en expedientes de relevancia política.
Entre los pliegos aprobados figura el de María Julia Sosa, secretaria del juez federal Julián Ercolini, quien fue designada jueza de cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°3. La candidatura obtuvo 42 votos afirmativos y 22 negativos. Ercolini interviene en diversas causas de alto impacto institucional y político, algunas de ellas vinculadas a denuncias que involucran a funcionarios nacionales.
Otro de los ascensos destacados fue el de Javier Arzubi Calvo, exsecretario del juez federal Ariel Lijo, propuesto como juez de cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°5 de San Martín. Lijo tiene bajo su órbita investigaciones relacionadas con el patrimonio de funcionarios y denuncias por presuntas irregularidades en organismos del Estado.
La lista también incluyó a Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien fue designada jueza de Primera Instancia de Hurlingham. Martínez de Giorgi lleva adelante la investigación sobre el denominado caso Libra, vinculado a la promoción de una criptomoneda que derivó en denuncias judiciales y que tiene al presidente Milei entre las figuras alcanzadas por las presentaciones realizadas ante la Justicia.
Otro de los pliegos que requirió una votación diferenciada fue el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. Su designación reunió 44 votos favorables, incluidos los de los legisladores santacruceños José Carambia y Natalia Gadano.
La nómina aprobada también incluyó a familiares de reconocidos integrantes del Poder Judicial. Entre ellos aparecen Juan Pablo Moldes, hijo del fiscal Germán Moldes; Laureano Durán, hijo del ex camarista Alberto Durán; y Nicolás Pacilio, hijo del ex camarista Antonio Pacilio.
Además, el Senado dio luz verde a la designación de Pablo Wilk como juez de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de La Plata, quien fue mencionado en la denominada causa "Gestapo antisindical". También fue aprobado el pliego de Jorge Djivaris para integrar la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal.
Con la aprobación de estos 74 pliegos, el Gobierno consiguió avanzar en la cobertura de vacantes estratégicas dentro del sistema judicial. Sin embargo, la presencia de funcionarios vinculados a jueces y magistrados que intervienen en investigaciones sensibles volvió a poner bajo la lupa la relación entre la política y los mecanismos de promoción dentro de la Justicia federal.

