Arrieta cuestionó el respaldo a Israel: "No soy antisemita" y habló de una "bajada de línea muy grande"
La diputada nacional cuestionó la asociación entre criticar al Estado de Israel y el antisemitismo, advirtió sobre una posible utilización política de la religión y también calificó como una "estafa moral" su experiencia dentro de La Libertad Avanza.
La diputada nacional Lourdes Arrieta cuestionó la asociación entre las críticas al Estado de Israel y el antisemitismo y sostuvo que existe una "bajada de línea muy grande" sobre ese país. Según planteó, esa postura puede condicionar el debate público y dificultar la diferenciación entre las críticas a las políticas del Estado de Israel y el rechazo o la discriminación hacia el pueblo judío.
La legisladora, que actualmente integra el bloque Provincias Unidas y que fue parte de La Libertad Avanza, planteó durante una entrevista en el programa de streaming Crónicas del Futuro que es necesario diferenciar entre el Israel mencionado en la Biblia, el Estado de Israel y la situación política actual.
"Me parece que hay un discurso que se está instalando que es muy peligroso", sostuvo Arrieta al referirse al debate sobre las posiciones a favor y en contra de Israel. Según su interpretación, esa discusión estaría reduciendo un conflicto político y geopolítico complejo a una división entre quienes apoyan o rechazan al Estado israelí.
En ese marco, rechazó que sus cuestionamientos puedan ser considerados antisemitas. "No soy antisemita", afirmó, y cuestionó lo que describió como una asociación automática entre criticar al Estado de Israel y expresar odio hacia el pueblo judío.
Para Arrieta, esa identificación constituye una "bajada de línea" que puede condicionar el debate público. También manifestó preocupación por el rumbo que podría tomar la Argentina y planteó interrogantes sobre los intereses que podrían terminar teniendo mayor influencia sobre el país.
La religión y el conflicto entre israelíes y palestinos
La diputada vinculó sus posiciones con sus convicciones religiosas y sostuvo que la discusión sobre Medio Oriente no debería convertirse en un enfrentamiento entre pueblos o religiones.
"Cristo nos amó a todos por igual y murió por todos", afirmó al referirse tanto a israelíes como a palestinos.
Arrieta también manifestó preocupación por lo que considera una posible utilización política de la religión. En particular, cuestionó que dirigentes religiosos puedan utilizar su posición para influir sobre las decisiones políticas de sus fieles.
"Me preocupa la utilización de la fe para manipular a los otros", sostuvo.
En ese sentido, defendió que cada persona conserve libertad para definir sus propias convicciones y decisiones electorales, y diferenció la profesión de una determinada fe de su utilización como herramienta de influencia política.
La legisladora también expresó su preocupación por una eventual persecución religiosa y sostuvo que, según su visión, "en algún momento los cristianos vamos a ser perseguidos". Se trata de una advertencia formulada por la propia diputada, quien no la vinculó con una persecución actual en la Argentina.
Arrieta aclaró además que sus cuestionamientos a Israel no implican negar la existencia de ese Estado. "Yo no he dicho que el Estado no debería existir", afirmó al ser consultada expresamente sobre esa posibilidad.
La diputada sostuvo que reconoce el derecho de las naciones a organizarse como Estados y planteó que los pueblos que establecen un contrato social, comparten determinados valores, delimitan sus fronteras y son reconocidos tienen derecho a contar con un Estado.
"Fue una estafa moral": su ruptura con Milei
Además Arrieta se refirió a su salida de La Libertad Avanza y volvió a marcar diferencias con el gobierno de Javier Milei. La diputada recordó que inicialmente creyó en el proyecto libertario, pero sostuvo que con el tiempo se sintió decepcionada por el rumbo que tomó la administración.
"Para mí fue una estafa moral porque yo creí en un proyecto y terminó haciendo otro", afirmó. Según explicó, esperaba que después de dos años de gestión hubiera una mejora significativa en materia de producción, empleo y condiciones de vida, pero consideró que los resultados no fueron los esperados.
Arrieta defendió una concepción del Estado con mayor presencia en determinadas áreas y sostuvo que la Argentina debería combinar políticas liberales hacia el interior con una estrategia de protección frente al exterior.
"Yo siempre digo que tiene que ser liberal hacia adentro y proteccionista hacia afuera", señaló.
También defendió un Estado concentrado en áreas que considera esenciales, como educación, salud, seguridad y defensa. "Creo también en un Estado minárquico", sostuvo, al definir su propuesta de un aparato estatal acotado pero con intervención en esas áreas.
Críticas al rumbo económico
La diputada también cuestionó el programa económico del gobierno y sostuvo que las políticas implementadas no están dando una respuesta suficiente a los sectores más vulnerables. "No creo que el plan económico esté en un buen rumbo", afirmó.
Entre los sectores que, según su visión, deberían ocupar un lugar prioritario en la agenda parlamentaria mencionó a las personas endeudadas, los jubilados y quienes tienen dificultades para acceder a medicamentos y servicios básicos.
"El argentino que no llega a fin de mes, el que está endeudado, el que no le alcanza para comprar los medicamentos, el jubilado que cobra una mínima", enumeró.
Arrieta sostuvo además que las políticas públicas deberían contemplar la situación de las familias y de las pequeñas empresas y apuntar a preservar el empleo, el consumo y la producción nacional.
Su posición frente a Milei
Consultada por la figura del presidente, Arrieta también cuestionó algunas de sus conductas públicas, aunque aclaró que no es especialista en salud mental.
"Me parece que una persona que medianamente está cuerda no actuaría o no tendría ciertas actitudes", afirmó al referirse al comportamiento del mandatario.
La diputada cuestionó además lo que considera una confrontación permanente de Milei con sus adversarios y una tendencia a presentarse como víctima frente a quienes lo critican.
Su salida de La Libertad Avanza, explicó, estuvo vinculada con una distancia creciente respecto del proyecto que había decidido acompañar en 2023. Actualmente, desde el bloque Provincias Unidas, busca diferenciarse tanto del oficialismo como de una oposición cerrada. "No soy ni oficialista ni obstruccionista", concluyó.


