Un colegio privado de Mendoza prohibió el ingreso de figuritas del Mundial: las razones

Las autoridades de la institución educativa emitieron un comunicado a los padres solicitando colaboración para frenar el "alboroto" pedagógico que generaba el intercambio de la colección dentro del aula.

Los directivos del Instituto Nadino, una institución religiosa ubicada en la Sexta Sección de la Ciudad de Mendoza, solicitaron formalmente a las familias que los alumnos no lleven álbumes ni figuritas del Mundial de fútbol 2026 al establecimiento. 

La drástica medida se adoptó con el objetivo prioritario de evitar conflictos y peleas entre los niños y adolescentes, así como también para impedir que se distraigan de sus obligaciones escolares. Las autoridades escolares optaron por esta restricción luego de constatar que "la fiebre por el coleccionismo" alteraba la normal convivencia dentro de la comunidad escolar.

La decisión de la conducción del establecimiento de la capital mendocina fue notificada a los padres y tutores de manera formal mediante un mensaje de WhatsApp enviado a los grupos institucionales. En dicha comunicación, el cuerpo directivo demandó la colaboración activa de los adultos en el hogar para evitar que los estudiantes asistan a clase con los sobres y álbumes. 

Según explicaron las autoridades en el texto, la presencia de estos elementos de colección producía constantes situaciones de "desconcentración y alboroto" que afectaban el normal desarrollo de la jornada escolar.

Desde el colegio señalaron que los intercambios de las imágenes y las intensas conversaciones vinculadas a la colección mundialista dejaron de limitarse exclusivamente a los recreos para trasladarse de lleno a las horas de clase. Esta situación provocó serias dificultades en la dinámica diaria de las aulas, ya que generaba desconcentración masiva entre los estudiantes y afectaba directamente el ritmo pedagógico planificado por los docentes para cada jornada. De este modo, los profesores vieron condicionado el dictado de las materias debido al persistente foco de distracción que representaba el álbum.

Asimismo, los directivos indicaron que la dinámica del intercambio de las figuritas derivó en reiteradas disputas y roces entre algunos alumnos en el momento de realizar los canjes de los ejemplares repetidos. 

En varias oportunidades, los maestros de grado y los miembros del equipo directivo debieron intervenir de urgencia en el patio y en los salones para mediar entre los estudiantes e impedir que los conflictos pasaran a mayores. 

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