Las expectativas de inflación se consolidaron a la baja y el mercado prevé que perforará el 2% a partir de agosto
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó que el costo de vida acumulado en 2026 se ubicará en torno al 30% y que el dólar oficial cerrará el año a 1.673 pesos.
Las expectativas de inflación continuaron mostrando una marcada tendencia a la baja en el país, según reflejó el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Las proyecciones elaboradas por las principales consultoras privadas y entidades financieras indicaron que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrará una variación del 2% en junio y que repetirá ese mismo porcentaje durante el mes de julio.
El informe oficial anticipó además que la inflación acumulada a lo largo de todo el año 2026 se ubicaría en torno al 30%, un dato que consolida el proceso de desaceleración de los precios en el ámbito local. En sintonía con estas variables macroeconómicas, los analistas del sector financiero calcularon que el tipo de cambio oficial nominal alcanzará una cotización de $1.673 hacia fines de diciembre de este año.
En esta sexta encuesta del año, los participantes del relevamiento ajustaron levemente a la baja sus previsiones para el mes de junio y ubicaron la inflación mensual en el mencionado 2%, cifra que representó una décima menos respecto de la medición anterior. Asimismo, entre el grupo de las consultoras y los bancos que históricamente realizaron las estimaciones más precisas, conocido técnicamente como el Top 10, la proyección media fue aún menor y se posicionó en el 1,9%.
Uno de los datos más relevantes que arrojó el informe de la autoridad monetaria es que la inflación mensual rompería el piso del 2% a partir de agosto, un hito que no se registraba en varios meses. De acuerdo con el sendero trazado por los especialistas, el índice descendería al 1,8% tanto en agosto como en septiembre, para luego tocar un mínimo de 1,7% en octubre y noviembre, y experimentar un leve repunte hasta el 1,8% en diciembre.
El Banco Central destacó que la dispersión entre las proyecciones enviadas por los diferentes analistas se mantuvo en niveles bajos durante este período. Para las autoridades de la entidad, esta homogeneidad en las respuestas reflejó la existencia de un mayor consenso y previsibilidad en el mercado respecto de la continuidad y la sostenibilidad del proceso de desinflación durante la segunda mitad del año.
Finalmente, el REM detalló que las estimaciones cambiarias acompañan de manera armónica el escenario de menor inflación mensual y forman parte de las expectativas generales sobre la evolución de la economía para los próximos meses. Cabe recordar que, si bien se trata de proyecciones privadas recopiladas por la institución y no de un pronóstico oficial, el indicador es una de las herramientas clave que siguen los inversores y las empresas para la toma de decisiones.


