Facilitan el acceso de las empresas al crédito en dólares para impulsar la economía
La medida permitirá que más compañías accedan a préstamos en moneda extranjera, con un tope del 15% de los depósitos. Los bancos tienen casi USD 7.000 millones ociosos.
El Gobierno de Javier Milei anunció una flexibilización del acceso de las empresas a los créditos en dólares. El nuevo esquema permitirá que los bancos destinen a esas operaciones hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera, con el objetivo de ampliar el financiamiento privado.
La medida busca canalizar parte de los casi USD 7.000 millones de capacidad prestable ociosa que hoy tiene el sistema financiero. Hasta ahora, las entidades solo podían utilizar sus depósitos en dólares para financiar a empresas generadoras de divisas o respaldadas por compañías con ingresos en moneda extranjera.
Qué empresas podrán acceder a créditos en dólares
"Hasta ahora los bancos con sus depósitos en dólares le podían prestar a las empresas que generaban dólares o tenían la garantía de empresas que generaban dólares. Hoy estamos extendiendo esa posibilidad a todas las empresas, pero dentro de un marco macroprudencial. Solo van a poder prestar los bancos hasta un 15% de los depósitos en dólares", explicó el ministro de Economía, Luis Caputo.
El funcionario presentó la medida en una conferencia de prensa junto con el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase. El Gobierno publicará el viernes un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) adecuará las normas prudenciales para las financiaciones en moneda extranjera.
Caputo sostuvo que la flexibilización respondió a pedidos de distintos sectores industriales. Entre los principales interesados mencionó a la construcción, que comercializa activos referenciados en dólares y genera un alto nivel de empleo, y a la industria automotriz.
"Fue un pedido de las industrias. Nos venían pidiendo una mayor flexibilidad en esto", señaló el ministro. Luego agregó: "Apunta a que haya un mayor nivel de crédito. Especialmente en construcción e industria automotriz".
Los dólares disponibles en los bancos
La discusión cobró fuerza a partir de un dato del BCRA: la capacidad prestable ociosa en moneda extranjera alcanza casi USD 7.000 millones, alrededor del 17% de los depósitos en dólares.
La relación entre préstamos y depósitos ronda el 60% en dólares, frente al 84% en pesos. Esa diferencia deja fondos en el Banco Central o en las propias entidades por encima de las exigencias regulatorias.
El límite del 15% anunciado por el Gobierno no supone que los casi USD 7.000 millones quedarán automáticamente disponibles para las nuevas operaciones. Ese porcentaje funcionará como tope para los préstamos otorgados bajo el esquema ampliado y se calculará sobre los depósitos en dólares de cada banco.
Tasas más bajas que en pesos
El Gobierno considera que una mayor utilización de esos fondos podría impulsar la inversión y la actividad económica. Las empresas tendrían acceso a opciones de financiamiento con tasas inferiores a las disponibles en pesos.
"Hoy nos parece que es el timing apropiado porque, por un lado, las tasas en pesos todavía son altas, y esas tasas altas, que para muchos de los negocios hacen que sea más dificultoso hacerlo rentable, y también es importante por el lado de la ley de Inocencia Fiscal. El objetivo es que haya un mayor crédito", sostuvo Caputo.
La posibilidad de modificar las condiciones para otorgar préstamos en dólares ya había sido anticipada por el presidente del BCRA, Santiago Bausili, quien planteó la necesidad de revisar las restricciones vigentes.
"Existen marcos normativos prudenciales superrestrictos, bien medibles, que funcionan en otros lugares y que a una sociedad que es naturalmente bimonetaria probablemente le funcionarían mejor o que, por lo menos, vale la pena debatir o considerar algunas flexibilidades adicionales", afirmó Bausili.
Una restricción posterior a la crisis de 2001
Las limitaciones para otorgar créditos en dólares surgieron después de la crisis de 2001. El artículo 23 del DNU 905/2002 estableció que los depósitos en esa moneda podían utilizarse principalmente para financiar a empresas generadoras de divisas mediante exportaciones.
La regulación buscó evitar que una devaluación dejara a compañías con ingresos en pesos frente a obligaciones en dólares y que ese descalce terminara por trasladarse al sistema financiero. Más de dos décadas después, el Banco Central considera que esa protección también tuvo costos para el crédito, la inversión y la actividad económica.
"Es cierto, se preservó un sistema financiero de un riesgo de descalce, pero cuando uno observa la evolución en el tiempo, se preservó un sistema financiero que es de los más chicos del mundo. Entonces, preservamos la nada misma", afirmó Bausili.
El BCRA definió la regulación vigente como una "solución de esquina": reduce casi por completo el riesgo de descalce cambiario, pero dificulta que el ahorro dolarizado de los argentinos se transforme en crédito dentro del país.
Cómo funcionarán los préstamos
Las empresas que accedan a los nuevos créditos deberán liquidar los dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y convertirlos a pesos.
Según explicó Caputo, el mecanismo busca evitar un efecto multiplicador sobre los dólares y, al mismo tiempo, generar una mayor oferta de divisas en el mercado cambiario.
Los bancos deberán evaluar el riesgo de cada operación. Algunas entidades consideran que la flexibilización mejorará el acceso de las empresas al financiamiento y permitirá canalizar una mayor proporción de los depósitos hacia el sector privado.
Otros bancos mantienen una posición más cautelosa y advierten sobre el riesgo de prestar dólares a empresas cuyos ingresos están denominados principalmente en pesos. Entre los sectores con una cobertura económica más natural mencionan a los desarrolladores inmobiliarios, debido a que sus activos suelen estar referenciados en dólares.
La mora de los créditos al sector privado
La flexibilización llega en un contexto marcado por el aumento de la mora del sector privado, que en mayo alcanzó el 7,7%. El Gobierno sostiene que se trata de un problema entre privados, aunque Caputo aseguró que la administración nacional mantuvo una postura empática frente a la situación de los deudores.
"En la última reunión que tuvimos (con los bancos), el jueves o viernes de la semana pasada, nos dijeron que estaban refinanciando esta mora a tres años a tasa de entre el 20% y 25%. Esto no significa que sea algo que se refleje en los números de inmediato", sostuvo el ministro.
Caputo destacó la predisposición de las entidades financieras para atender el aumento de la mora y calificó las medidas de refinanciación como un "esfuerzo" de los bancos.


