Zonas Frías: Fernández Sagasti explicó por qué la iniciativa de Milei es “una trampa técnica”
Por estas horas mucho se habla sobre la intención del Gobierno nacional de avanzar con la readecuación de subsidios al gas natural y limitar el alcance de los beneficios en las “zonas frías“. Esta iniciativa promovida por el Ejecutivo, y que ya aterrizó en el Congreso, fue duramente criticada por la senadora mendocina Anabel Fernández …
Por estas horas mucho se habla sobre la intención del Gobierno nacional de avanzar con la readecuación de subsidios al gas natural y limitar el alcance de los beneficios en las “zonas frías“.
Esta iniciativa promovida por el Ejecutivo, y que ya aterrizó en el Congreso, fue duramente criticada por la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti.
Para la legisladora ‘cristinista’ se trata de una “trampa”, ya que en el Gobierno “esconden un tarifazo encubierto que ignora la realidad térmica de nuestras zonas áridas”.
A través de un extenso posteo en “X”, la opositora consideró que la propuesta “no es un simple ajuste”, sino que “están atacando el federalismo”.
Y dijo que en caso de prosperar la iniciativa, “los mendocinos pagarán el déficit con frío y desesperación”.
“Están en juego 400.000 hogares mendocinos. Miles de familias y jubilados que hoy se ven obligados a elegir entre comer o calefaccionarse. La ‘eficiencia’ que pregonan es, en realidad, una crueldad social sin precedentes”, subrayó.
La legisladora profundizó respecto de la situación en Mendoza, y opinó que la provincia “no puede ser un dibujo escondido en un Excel porteño”.
“En Malargüe, San Rafael, Alvear y el Valle de Uco, el frío no perdona, no se puede ‘ahorrar’ gas cuando hay 10 grados bajo cero. Lo que el Gobierno llama ‘exceso’, para nosotros es supervivencia”, destacó.
También explicó que el proyecto no es más que “una trampa técnica”, ya que “pasamos de un subsidio porcentual a la ‘Canasta Básica Energética’. Es decir, un bloque mínimo de consumo y el resto a precio de mercado. En síntesis: esconden un tarifazo encubierto que ignora la realidad térmica de nuestras zonas áridas”.