Vaca Muerta y la minería igualaron al campo en la generación de divisas durante el primer cuatrimestre
El crecimiento de la producción energética y los proyectos de minerales estratégicos permitieron que ambos sectores alcanzaran un récord exportador similar al del bloque agroindustrial.
El crecimiento de la actividad en Vaca Muerta y el desarrollo de la minería permitieron que ambos sectores aportaran, durante el primer cuatrimestre del año, una cantidad de divisas similar a la generada por el complejo agroexportador.
El fenómeno marcó un hito estadístico y funcionó como una señal del cambio estructural que comenzó a registrarse en la matriz exportadora de la Argentina, diversificando las fuentes tradicionales de ingresos genuinos.
Según los datos difundidos por la consultora 1816 sobre la base de registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), las exportaciones vinculadas al petróleo, el gas y la actividad minera alcanzaron niveles récord en el período mencionado. De esta manera, el bloque conformado por la energía y la minería arrimó su volumen de facturación al aporte realizado por el agro, el cual históricamente se posicionó como el principal generador de dólares de la economía local, con cifras que rondaron los USD 8.150 millones.
La evolución del sector estuvo impulsada principalmente por el fuerte incremento de la producción no convencional en la cuenca neuquina, factor que permitió elevar los saldos exportables de crudo, y por el avance sostenido de proyectos mineros enfocados en el litio, el cobre y otros minerales estratégicos. Diversos especialistas del mercado destacaron que la combinación de estas dos ramas productivas se consolidó definitivamente como uno de los motores dinámicos para el ingreso de divisas hacia el circuito financiero nacional.
A pesar del avance energético, el complejo agroindustrial continuó liderando las exportaciones generales y mantuvo un peso determinante en la economía a través de la comercialización de soja, maíz y subproductos derivados. No obstante, analistas del sector consideraron que la tendencia hacia una participación más equilibrada podría profundizarse en los próximos años, a medida que ingresen en fase de producción nuevos yacimientos y se amplíe la infraestructura de transporte necesaria para evacuar el saldo exportable.