Tótems de seguridad en Mendoza: los nuevos “confesionarios” para cercar al delincuente

En las calles de la Capital mendocina, la lucha contra la inseguridad está sumando un nuevo protagonista silencioso. No lleva uniforme ni patrulla las avenidas, pero promete ser el nexo definitivo entre la víctima y la Justicia: los “tótems” de denuncias penales. Estos dispositivos, que funcionan como terminales de autogestión, comenzarán a multiplicarse en puntos …

En las calles de la Capital mendocina, la lucha contra la inseguridad está sumando un nuevo protagonista silencioso. No lleva uniforme ni patrulla las avenidas, pero promete ser el nexo definitivo entre la víctima y la Justicia: los “tótems” de denuncias penales.

Estos dispositivos, que funcionan como terminales de autogestión, comenzarán a multiplicarse en puntos estratégicos para que el vecino pueda denunciar un delito apenas sucede, sin mediadores y de forma digital.

El intendente Ulpiano Suarez y el procurador general Alejandro Gullé sellaron un acuerdo para expandir los Centros de Denuncias Web (CEDEW). A los dos que ya operan en las comisarías Tercera y Sexta, se sumarán ahora tres nuevas unidades distribuidas en el corazón de la Ciudad. El objetivo es claro: reducir la “cifra negra” del delito y facilitar el acceso a la justicia mediante tecnología de última generación.

El “cerebro” detrás del tótem

Lo que parece una simple pantalla es, en realidad, la puerta de entrada a un sistema de inteligencia criminal. Cada denuncia realizada en estos tótems alimenta automáticamente un software de georreferenciación. Este “mapa de calor” le permite al Ministerio Público Fiscal y a la comuna ver, en tiempo real, qué zonas están calientes, qué delitos predominan y en qué horarios se mueven los delincuentes.

“Esta información es valiosísima para ser más eficientes en la prevención”, explicó Suarez, remarcando que la Ciudad recibe diariamente a más de 300 mil personas, lo que eleva la complejidad de la vigilancia de lunes a viernes.

“Mano firme y datos”

El despliegue de estos tótems forma parte de una inversión que representa el 14% del presupuesto municipal destinado a seguridad. “La toma de decisiones no puede quedar acotada a la intuición de un funcionario; tenemos que ir con mano firme sobre la base de datos”, sentenció el intendente.

Por su parte, Alejandro Gullé destacó que esta herramienta es vital para saber “dónde actuar con mayor énfasis y dónde ubicar las cámaras”. Con el nuevo Centro de Monitoreo (una inversión de 400 millones de pesos) y el anillo digital de videovigilancia ya operativos, los tótems se convierten en el último eslabón de un ecosistema que busca que en Mendoza “el que las hace, las pague”.

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