De no creer: después de Suiza, Argentina tiene el Big Mac más caro del mundo

El último relevamiento del Índice Big Mac, elaborado por la prestigiosa revista británica The Economist, arrojó resultados que encendió más de una polémica entre empresarios, funcionarios y economistas. Argentina se posicionó como el segundo país más caro del mundo para adquirir la emblemática hamburguesa, alcanzando un valor de 7,37 dólares. Esta cifra sitúa al mercado …

Secretario General de Redacción Mendoza Today
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El último relevamiento del Índice Big Mac, elaborado por la prestigiosa revista británica The Economist, arrojó resultados que encendió más de una polémica entre empresarios, funcionarios y economistas. Argentina se posicionó como el segundo país más caro del mundo para adquirir la emblemática hamburguesa, alcanzando un valor de 7,37 dólares. Esta cifra sitúa al mercado interno en un nivel de precios que desafía la lógica de los ingresos medios de la población.

Según datos relevados por la agencia Noticias Argentina, el costo local solo es superado por Suiza, donde el producto promedia los 7,99 dólares. La brecha con el resto del mundo es notable, especialmente al observar que en Estados Unidos, país de origen de la cadena, el mismo menú cuesta 5,79 dólares. Esta diferencia evidencia un proceso de encarecimiento en dólares que afecta transversalmente a toda la canasta de consumo masivo.

Dólar, inflación y precio del Big Mac

La dinámica del tipo de cambio ha sido determinante en esta escalada de posiciones. El diario BAE Negocios destaca que la evolución del dólar oficial, que inició el 2026 en torno a los 1.480 pesos, ha generado una distorsión en la comparación internacional. A pesar de la estabilidad cambiaria de los últimos meses, la inercia de los precios internos no ha cedido al mismo ritmo, provocando lo que los analistas denominan “inflación en dólares”.

Este fenómeno se traduce en una pérdida de competitividad a veces preocupante. Mientras que monedas como el yen japonés muestran una subvaluación superior al 50%, el peso argentino se encuentra sobrevaluado en términos de paridad de poder adquisitivo. Para el consumidor promedio, esto significa que el esfuerzo necesario para comprar un Big Mac en Buenos Aires es significativamente mayor al de un ciudadano en Madrid, Londres o Nueva York.

El top ten del Big Mac en el mundo, según The Economist.

Informes de fuentes oficiales nacionales indican que el fin de impuestos como el PAIS en enero de 2026 buscó normalizar el mercado cambiario. Sin embargo, el traslado a precios de los costos logísticos y de insumos básicos mantiene la presión al alza. Como bien detalla el diario Crónica, la aceleración de precios en el sector de alimentos y servicios durante el primer mes del año ha consolidado a la Argentina en el podio de los países más caros.

La estructura de costos en el país ha superado incluso a naciones tradicionalmente costosas. Detrás de Suiza y Argentina se ubican Uruguay (6,91 USD), Noruega (6,67 USD) e Italia (6,42 USD). Es impactante notar que el costo de vida medido a través de este índice sitúa a la economía local por encima de potencias de la Eurozona y países nórdicos, cuyos salarios mínimos triplican los valores locales.

Expertos consultados por Mendoza Today coinciden en que esta posición en el ranking es un síntoma de desajustes macroeconómicos profundos. La combinación de una moneda que busca equilibrio y una estructura impositiva compleja genera que bienes transnacionales tengan precios de elite. La hamburguesa, que nació como un estándar de comida accesible y rápida, se ha transformado en Argentina en un indicador de la dificultad para sostener niveles de consumo internacionales.

Brasil y Chile, Big Mac más barata

La comparación con los vecinos regionales también es desfavorable. Mientras que en Brasil o Chile los precios se mantienen en rangos intermedios, Argentina lidera la carestía regional. Esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de los precios internos frente a una demanda que ve cómo su poder de compra se erosiona mes a mes ante productos que cotizan a valores europeos.

El escenario para el resto de 2026 presenta desafíos importantes para el sector comercial. La necesidad de alinear los precios internos con la realidad de los ingresos será clave para evitar una caída mayor en el volumen de ventas. Por ahora, el Big Mac argentino sigue siendo un lujo que posiciona al país en un podio global al que ningún consumidor desea pertenecer.

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