Si queda algo del resarcimiento debería terminarse la Ruta 40 entre Bardas Blancas y Ranquil Norte sin más excusas
Pasó otro año más y la desidia en ese tramo vuelve a brillar. Ya comenzó el 2026 y entre los proyectos a poner en prioridad, por parte del Gobierno de Mendoza, se encuentran la doble vía de la Ruta 40 a San Juan, ampliación del Aeropuerto El Plumerillo y la Ruta 7 a Chile en …
Enrique Mario Barrera
Pasó otro año más y la desidia en ese tramo vuelve a brillar. Ya comenzó el 2026 y entre los proyectos a poner en prioridad, por parte del Gobierno de Mendoza, se encuentran la doble vía de la Ruta 40 a San Juan, ampliación del Aeropuerto El Plumerillo y la Ruta 7 a Chile en acuerdo con la nación.
Y siguen las grandes obras en Mendoza Norte, Accesos Este y Sur, Variante Palmira, puentes y caminos rurales y tantas más, mientras que en el sur provincial la espera por obras importantes es penosa. Atrás quedó Portezuelo, El Baqueano, el arreglo de las centrales de El Nihuil, un Paso Pehuenche todavía no habilitado para cargas generales, Trasvase archivado, Túnel de Baja Altura de promesa en promesa y todo por seguir insistiendo en el Paso Cristo Redentor, saturado y peligroso, todo sea por no perder protagonismo.
Se tendría que poner la atención a por lo menos terminar los 80 kilómetros de la ruta del título para que el sur mendocino tenga salida hacia algún lado; hace años la justicia expresó que el tema que frenó la construcción de ese tramo quedó como un pleito entre las dos empresas involucradas en el mismo y que no había impedimentos para que los gobiernos, tanto nacional como provincial, lo terminaran.
Es hora de que las autoridades de todos los niveles de gobierno pongan su atención a concluir esta obra; algo de capital debe quedar del resarcimiento para invertirlo urgente en este fin.
El sur mendocino a pesar de estar transitando el Siglo XXI está cada vez más lejos del mundo, sin salidas como la gente hacia algún lado, la ruta 40 sur rota, la 151 de La Pampa destruida, el Paso Pehuenche habilitado parcialmente, no puede utilizar puertos chilenos como debiera, el comercio y el turismo con la Patagonia en su mínima expresión por los motivos expuestos; prácticamente hemos quedado ubicados en un agujero sin salidas y mucho de eso tiene que ver con el desinterés de los manejos políticos de siempre, que no son capaces de resolver un pedazo de asfalto de 80 kms.
Algo debe quedar del resarcimiento y si es así se deberían hacer esos 80 kms de una vez por todas en forma urgente.