Cómo afectará a Mendoza el fuerte recorte en el Servicio Meteorológico Nacional
La política de austeridad impulsada por el Gobierno nacional impactó además en forma directa en el Servicio Meteorológico Nacional, generando una fuerte incertidumbre no sólo entre su personal sino también en los sectores productivos de Mendoza. Los últimos días, el organismo ha sufrido la desvinculación de más de 140 trabajadores en una primera etapa de …
La política de austeridad impulsada por el Gobierno nacional impactó además en forma directa en el Servicio Meteorológico Nacional, generando una fuerte incertidumbre no sólo entre su personal sino también en los sectores productivos de Mendoza. Los últimos días, el organismo ha sufrido la desvinculación de más de 140 trabajadores en una primera etapa de “reestructuración técnica”. Esta reducción de los recursos humanos, que afecta principalmente a observadores y técnicos encargados de la toma de datos manuales, pone en riesgo la precisión de los pronósticos climáticos que -según los especialistas- resultan vitales para la economía regional.
Para Mendoza, el funcionamiento pleno del Servicio Meteorológico Nacional no es un detalle administrativo, sino un motor de la seguridad agrícola. El SMN, como se lo conoce, presta servicios fundamentales como el pronóstico específico de heladas tardías, el monitoreo de nubosidad para la lucha antigranizo y la emisión de alertas tempranas por viento Zonda. Sin la presencia de observadores en las estaciones locales, la calidad de la información primaria disminuye, lo que afecta directamente la capacidad de los productores para activar sistemas de defensa activa en las fincas y proteger los viñedos y frutales.
El SMN y la navegación aérea
El ajuste alcanza áreas operativas sensibles que nutren de datos a los sistemas de navegación aérea y terrestre. En una provincia con una logística de transporte internacional clave por el Paso Cristo Redentor, la falta de personal técnico para procesar variables meteorológicas en tiempo real podría derivar en demoras o riesgos innecesarios. Las fuentes gremiales de la Asociación Trabajadores del Estado advierten que el cierre de estaciones u oficinas de vigilancia técnica del SMN resentirá el sistema de alertas por fenómenos extremos en la zona cordillerana.
Desde el ámbito científico y académico, expertos han manifestado su preocupación por la pérdida de series históricas de datos. El Servicio Meteorológico Nacional es el encargado de proveer las estadísticas climáticas oficiales que las entidades agrarias utilizan para planificar las campañas de riego y cosecha en un contexto de sequía estructural. Aseguran que la falta de mantenimiento en la red de observación manual no puede ser suplida íntegramente por sistemas automáticos, ya que la validación del dato humano es lo que garantiza la fiabilidad necesaria para los seguros agrícolas y las declaraciones de emergencia.
Las entidades productivas y rurales de la región han comenzado a evaluar el impacto de este recorte en sus costos operativos. Fuentes del sector agropecuario señalaron que la ausencia de pronósticos locales precisos obliga a contratar servicios privados, que a menudo también dependen de la red de datos del Servicio Meteorológico Nacional. Al debilitarse el organismo oficial, se genera un vacío de información pública que perjudica principalmente al pequeño y mediano productor, quien carece de recursos para acceder a consultorías climáticas externas ante cada tormenta.
La modernización del sistema, planteada por el Ejecutivo Nacional como justificación del ajuste, supone un ahorro de 3.500 millones de pesos anuales, pero genera un interrogante sobre la soberanía de los datos climáticos. Para Mendoza, el Servicio Meteorológico Nacional es el eslabón primario de una cadena que incluye a la Dirección de Contingencias Climáticas y a Defensa Civil. Si la toma de datos en el territorio se vuelve deficitaria, la capacidad de respuesta ante desastres naturales se ve comprometida, afectando la estabilidad de una economía que depende, casi exclusivamente, de las “condiciones del cielo”.
Sin el SMN, más vulnerabilidad
Así las cosas, los agricultores expresan que el sistema productivo local se encuentra en una situación de vulnerabilidad ante la posible pérdida de estaciones meteorológicas de superficie. Los especialistas coinciden además en que la meteorología es una inversión en prevención que evita pérdidas multimillonarias frente a contingencias climáticas. Sin una red robusta de observadores, la detección de núcleos de tormenta granizara pierde anticipación, lo que resta efectividad a los vuelos de mitigación y aumenta la siniestralidad en los departamentos del Este y el Valle de Uco.
Por otra parte la operatividad de los aeropuertos y la seguridad en las rutas nacionales que atraviesan la provincia de Mendoza también dependen de la vigilancia continua que realiza el Servicio Meteorológico Nacional. Y el recorte en el personal técnico podría derivar en una menor frecuencia de actualización de las alertas meteorológicas de corto plazo. Esto no solo afectaría eventualmente al flujo turístico, sino que impactaría en la toma de decisiones logísticas de las empresas de transporte de carga, que necesitan datos fidedignos para transitar por zonas de alta montaña donde el tiempo -dicen los que saben y siempre transitan aquellas rutas- cambia “en cuestión de minutos”.