Sergio Massa busca la unidad del peronismo en Mendoza con el objetivo de derrotar a Cornejo y a Milei

La provincia de Mendoza fue testigo de la reaparición del ex candidato a presidente Sergio Massa, lo que promete ser la reconfiguración de la oposición peronista tanto a nivel provincial como nacional. Su llegada al departamento de Maipú, gobernado por el intendente Matias Stevanato, no es un hecho casual y representa los intereses que el …

La provincia de Mendoza fue testigo de la reaparición del ex candidato a presidente Sergio Massa, lo que promete ser la reconfiguración de la oposición peronista tanto a nivel provincial como nacional.

Su llegada al departamento de Maipú, gobernado por el intendente Matias Stevanato, no es un hecho casual y representa los intereses que el ex ministro de Economía hoy tiene como primordiales.

Es que, si se contextualiza con los últimos movimientos que el líder del Frente Renovador viene exhibiendo, puede concluirse que su intención, además de desplazar de la presidencia a Javier Milei, es conseguir que el peronismo, después de una década, vuelva a gobernar Mendoza.

Es que Stevanato, quien comenzó a alzarse como una de las figuras más importantes del peronismo tras la victoria de las últimas elecciones municipales de medio término, tiene la mira puesta en los comicios del 2027 con la aspiración de suceder al gobernador Alfredo Cornejo.

La llegada de Massa a la provincia fue la muestra más explícita del aval que tiene (o tendría en caso de candidatearse) el intendente de Maipú en sus ambiciones planes de convertirse en gobernador de Mendoza.

Pero va mucho más allá de la Municipalidad de Maipú e incluido de la provincia de Mendoza, ya que Massa proyecta la reagrupación del peronismo a nivel nacional tratando de unificar al sector del gobernador bonaerense Axel Kicillof y La Cámpora, una estrategia que en las presidenciales del 2023 le otorgó el 44% de los votos. 

Se trata de una alianza de difícil resolución, ya que cada parte reclama su terreno en esta arena política, pero que tiene como finalidad demostrar el alineamiento de la oposición más dura en contra de las políticas de la Casa Rosada.

Es aquí donde Mendoza se convierte en un distrito fundamental, ya que el Frente Cambia Mendoza se alineó con la Casa Rosada, por lo que Massa buscaría que Stevanato compita con otra alianza aún más grande de la mano del peronismo provincial con la venia de figuras nacionales.

Para Stevanato, la bendición de Massa significa el respaldo político necesario para empezar a caminar la provincia con un discurso que intenta seducir al electorado independiente, ese que hoy se siente huérfano ante la polarización extrema. 

Al mismo tiempo, el ex candidato presidencial utiliza esta plataforma para demostrar que su liderazgo sigue vigente y que es capaz de articular piezas aparentemente dispersas bajo el objetivo de arrebatarle el control del Estado a Milei en la Nación y a la UCR en Mendoza. 

También, quizás sin quererlo, terminó marcandole la cancha al propio kirchnerismo duro, al buscar alzarse la alianza de todo el peronismo mendocino tras el fracaso de la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, otra que tiene en mente en algún momento llegar a la gobernación de Mendoza.

Lo que quedó más que claro es que la renovación que pregona Stevanato no es solo un deseo, es un operativo que parece haberse puesto en marcha de la mano de Massa para que el peronismo vuelva a alzarse con triunfos, ya sea a nivel provincial como nacional.

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