¿Será que “las nubes de Úbeda” cambiaron de significado?
Una vieja frase española reza:”irse por las nubes de Úbeda” y su significación implica “irse por la ramas, divagar, o evadir una respuesta. En 1984, la frase se hizo popular debido al debate entre el por entonces canciller Dante Caputo con el senador catamarqueño Vicente Saadi por la cuestión del Beagle, donde este último acusó al funcionario …
Una vieja frase española reza:”irse por las nubes de Úbeda” y su significación implica “irse por la ramas, divagar, o evadir una respuesta.
En 1984, la frase se hizo popular debido al debate entre el por entonces canciller Dante Caputo con el senador catamarqueño Vicente Saadi por la cuestión del Beagle, donde este último acusó al funcionario oficialista de irse por las nubes de Úbeda“, expresión que se popularizó. hasta hoy mismo. Salvando las distancias, desde ya, Claudio Úbeda, actual entrenador de Boca Juniors, le ganó su segundo superclásico consecutivo a River Plate, por lo que no le caben los reproches que carga prácticamente desde su asunción al frente del xeneize, hecho que se concretó tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, de quien era su ayudante. Esta victoria, que deja a los de “la Ribera” prácticamente clasificados a los playoffs, refuerza la posición del actual director técnico, quien además conduce con éxito a su equipo en la actual Copa Libertadores, con sendos éxitos en dos presentaciones.A PLANTEOS SIMILARES, LA JERARQUÍA DE PAREDES FUE CLAVE
Ambos planteos tácticos, tanto el de Eduardo Coudet como el de Claudio Úbeda, hicieron eje en el control de balón por sobre las líneas ensambladas para producir ataques con apoyo de una segunda línea que llegase para trabajar el espacio con la búsqueda de la segunda pelota, una característica que cada vez puebla más las canchas argentinas.
En el caso del local, el infortunio frustró la primera línea de presión alta que había diseñado el “Chacho”,ya que la lesión temprana de Sebastián Driussi condicionó el Plan A de su entrenador: a los 18′ Maxi Salas ingresó por el lesionado y el “millo” perdió una pieza clave para las acciones de distracción y búsqueda del espacio vacío.
Coudet había preparado un sistema de desdoblamiento en funciones de corte, recuperación y su ya típico bloque con una doble punta que espera y dos volantes que llegan desde atrás, pero las características de Salas y Driussi son claramente incompatibles. Úbeda, por su cuenta, apeló a la practicidad: protección del espacio que transitaba Leandro Paredes para que este pudiera recibir y luego definir dónde el pie derecho preciso del campeón del mundo pudiese habilitar tanto a Miguel Merentiel como a Adam Bareiro. En un duelo trabado, con mucha fricción y bloqueos sobre la gestión del adversario,la pelota lanzada por detrás de los volantes entró en escena para no desaparecer a lo largo de casi todo el partido. Así, con una habilitación de Paredes hacia Merentiel, una mano clara de Rivero fue sancionada con un penal por el árbitro Darío Herrera, con intervención del VAR. La ejecución del símbolo xeneize, con categoría y suficiencia, llevó al auriazul a llegar al vestuario con la tranquilidad de la ventaja tras el 1-0.