Rocío, la mujer que siempre quiso tener una gomería en Mendoza y cumplió su sueño
Rocío Lizarzaburu es un ejemplo de superación y perseverancia. Nacida en Trujillo, Perú, creció rodeada de su familia y comenzó a interesarse en la reparación de cubiertas trabajando junto a su padre. Sin embargo, la vida la llevó a emigrar a Argentina en busca de nuevas oportunidades y para alejarse de una situación de violencia …
Rocío Lizarzaburu es un ejemplo de superación y perseverancia. Nacida en Trujillo, Perú, creció rodeada de su familia y comenzó a interesarse en la reparación de cubiertas trabajando junto a su padre. Sin embargo, la vida la llevó a emigrar a Argentina en busca de nuevas oportunidades y para alejarse de una situación de violencia de género.
Una vez en Mendoza, trabajó como empleada doméstica, pero su verdadero sueño era tener su propia gomería. Gracias al apoyo de su padre y sus ahorros, logró abrir “La Petisa”, un emprendimiento que rompe estereotipos en un rubro tradicionalmente masculino.
Rocío ha enfrentado prejuicios de clientes que dudaban de sus capacidades por ser mujer, pero eso no la detuvo. “Muchos me preguntan por el gomero, y yo les digo: ‘La gomera soy yo’. Este es mi trabajo y lo hago bien”, asegura con orgullo.
A pesar de los desafíos, su gomería ha ganado la confianza de clientes, especialmente mujeres que valoran su profesionalismo. Rocío también destaca la importancia de su lucha personal: haber salido de una situación de violencia y convertirse en un ejemplo para sus hijas.
“Espero que mis hijas estén orgullosas de que luché por un futuro mejor. Es importante que las mujeres sepan que pueden salir adelante, aunque muchas veces no se nos escuche hasta que es demasiado tarde”, reflexionó Rocío, quien sigue demostrando que la pasión y la valentía no tienen género.